En una movida coordinada, el gobernador bonaerense, el exministro de Economía y dirigentes kirchneristas se reunieron para articular una defensa conjunta del sistema de primarias abiertas.

El gobernador Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner y gobernadores de diferentes provincias se reunieron en Buenos Aires en las últimas horas para coordinar una defensa del sistema de Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). La concentración de figuras políticas relevantes de distintos sectores del peronismo señala una reacción articulada frente a lo que perciben como un intento de debilitamiento de una institución electoral que ha operado en el país desde 2009.
La convocatoria revela una convergencia poco frecuente entre figuras que no siempre ocupan espacios públicos comunes. Kicillof representa la gobernación más importante del país; Massa acumula experiencia en gestión económica y legislativa; Máximo Kirchner mantiene un rol de liderazgo en el sector kirchnerista, y la presencia de gobernadores amplía la dimensión territorial de este posicionamiento político.
Las PASO han sido desde su creación un elemento central en la competencia política argentina. El sistema, que permitió a los partidos realizar elecciones abiertas de candidatos antes de las generales, fue usado masivamente en procesos electorales sucesivos y generó tanto adhesiones como críticas. En los últimos años, sectores opositores al peronismo plantearon argumentos para su supresión o modificación, esgrimiendo costos, cansancio electoral y fragmentación de opciones.
La defensa coordinada que plantean Kicillof, Massa y Máximo Kirchner apunta a contrarrestar esos intentos en instancias legislativas. Buenos Aires, como provincia de mayor peso electoral y demográfico, cobra especial importancia en cualquier debate sobre instituciones electorales nacionales.
La participación de gobernadores en la reunión subraya que la defensa de las PASO trasciende los liderazgos locales bonaerenses. Los gobernadores aportan sus propias visiones sobre cómo el sistema ha operado en sus jurisdicciones y pueden vehiculizar este posicionamiento en espacios como el Consejo Federal de Gobernadores o en negociaciones directas con legisladores nacionales y provinciales.
Este tipo de coordinación territorial es habitual cuando se detecta una amenaza a instrumentos que afectan la competencia electoral en múltiples niveles. Las PASO, al ser un sistema nacional, generan efectos que los gobernadores pueden capitalizar o sufrir en sus propios procesos locales.
Las PASO fueron suspendidas en 2021 bajo el gobierno de Alberto Fernández, aunque posteriormente fueron parcialmente restablecidas. Ese cambio de criterio refleja las tensiones internas que genera el sistema tanto dentro como fuera del peronismo. La presencia de Massa en esta reunión es relevante, dado su perfil de negociador y su experiencia en roces con distintos sectores del gobierno anterior.
El timing de esta reunión sugiere anticipación a movidas legislativas concretas. En el Congreso Nacional, cualquier iniciativa para modificar o derogar las PASO requiere trámites en ambas cámaras, y la construcción de mayorías en torno a este tema es variable según coyunturas políticas.
La reunión en Buenos Aires representa un paso en la articulación de argumentos políticos a favor del mantenimiento de las PASO. Al convocar gobernadores y dirigentes de distinto origen dentro del peronismo, se intenta demostrar que la defensa no es un planteo sectario, sino una posición más amplia que agrupa a espacios con cierta legitimidad territorial.
Kicillof, como gobernador con mandato vigente y con capacidad de incidir en el rumbo nacional, emerge como un pivote en este movimiento. Massa, con su rol en el Senado y su experiencia legislativa, puede traducir estos posicionamientos en intervenciones concretas en el debate parlamentario. Máximo Kirchner y los gobernadores completan una estructura que busca visibilidad y peso político.
No se conocen aún resoluciones concretas emanadas de la reunión. Lo que está claro es que la coalición peronista percibe una amenaza real o potencial sobre las PASO y está mobilizándose para defenderlas antes de que se cierren ventanas de negociación legislativa. Las semanas próximas dirán si esta coordinación se traduce en acciones concretas en el Congreso, en comunicados públicos de mayor envergadura, o en contactos directos con legisladores que aún no tienen posiciones cerradas sobre el tema.
El escenario político nacional sigue marcado por fragmentación y alianzas coyunturales. Una votación sobre las PASO podría revelar nuevas líneas de división —o convergencia— entre bloques legislativos, amplificando el significado político de esta defensa coordinada que acaba de concretarse en Buenos Aires.