El Gobierno de Javier Milei busca derogar la Ley 23.316 que obliga al doblaje de contenido extranjero con actores argentinos. La medida genera alarma en el sector que aporta mil trabajos mensuales.

El Gobierno de Javier Milei avanza con un anteproyecto de desregulación que incluye la derogación de la Ley 23.316, sancionada en 1986, que establece la obligatoriedad del doblaje al español con actores y locutores argentinos para películas, series, publicidades y programas extranjeros emitidos por televisión. La medida es promovida desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, liderado por Federico Sturzenegger, y se encuentra actualmente en revisión en las áreas Legal y Técnica de la Casa Rosada antes de su envío al Congreso.
Esta iniciativa llega en un contexto de tensión entre una administración enfocada en eliminar regulaciones económicas y una industria cultural que advierte sobre el riesgo de desmantelar una estructura que ha generado trabajo, formación profesional y proyección internacional para Argentina durante más de ocho décadas. El sector ha expresado su preocupación a través de la Asociación Argentina de Actores y Actrices, que presentó argumentos ante la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados.
El doblaje argentino cuenta con más de 80 años de trayectoria y representa una actividad económica consolidada que va mucho más allá del mercado doméstico. Producciones de alcance mundial como Breaking Bad, The Last of Us y The Walking Dead fueron dobladas en territorio argentino, evidencia de la calidad y competitividad que ha logrado posicionarse en la región.
Los números del sector corroboran el dinamismo actual. En el último bimestre de 2025, se liquidaron a través de SAGAI derechos de interpretación correspondientes a más de 900 obras internacionales con doblaje argentino. En julio del mismo año, la Asociación Argentina de Actores registró 200 producciones con doblaje argentino activas, que generaron participaciones de 20.000 actores y actrices. Estas cifras reflejan una industria pujante que ha sabido adaptarse y crecer, especialmente con la expansión del streaming.
Los trabajadores del sector señalan un fenómeno crucial: el crecimiento exponencial de plataformas de contenido en streaming ha generado una demanda sin precedentes de doblajes en español. Esta expansión no solo mantiene ocupados a profesionales locales, sino que también proyecta la industria argentina hacia mercados regionales y comunidades hispanohablantes en Estados Unidos.
Desde Argentina se realizan trabajos de doblaje destinados a distintos mercados de Latinoamérica, consolidando una posición de liderazgo que representa una fuente importante de ingresos para actores, técnicos, directores de doblaje y productoras especializadas. La eliminación de la protección legal que garantiza estas oportunidades podría revertir esta ventaja competitiva.
La Asociación Argentina de Actores advierte que la derogación de la Ley 23.316 eliminaría herramientas críticas para la sostenibilidad de la industria: mecanismos de protección, instancias de formación profesional, registro de doblajes y espacios de desarrollo de producción nacional. Sin la obligatoriedad legal, las productoras audiovisuales podrían optar por doblajes más económicos realizados en otros países, reduciendo significativamente las oportunidades laborales para profesionales argentinos.
Gonzalo Moreno, asesor del área de Doblaje de la Asociación Argentina de Actores y Actrices, expresó la postura del gremio ante los legisladores: "Una cosa es actualizar y otra muy distinta es creer que no necesitamos ninguna". Su intervención ante la Comisión de Cultura reconoce que la norma puede requerir modernización, pero rechaza su eliminación completa sin alternativas que garanticen la continuidad del sector.
Otra variable que comienza a permear el debate es el impacto de la inteligencia artificial en la industria del doblaje. Mientras la tecnología avanza en capacidades de síntesis de voz y automatización de procesos, la discusión sobre cómo proteger la interpretación humana y los derechos de los artistas se vuelve más urgente. Una derogación de la ley que actualmente garantiza trabajo a miles de profesionales podría acelerar la sustitución de actores por sistemas de IA sin marcos regulatorios que protejan los derechos de interpretación.
El anteproyecto continúa en revisión interna en la Casa Rosada y aún no ha sido enviado formalmente al Congreso. Su entrada al debate legislativo abrirá una nueva etapa donde la Comisión de Cultura y los legisladores deberán evaluar los argumentos del Ejecutivo versus las evidencias que presentan trabajadores y gremios del doblaje. La velocidad de tramitación dependerá de las prioridades del Gobierno y la respuesta que logre articular el sector en el Parlamento.