El INDEC publicará mañana a las 16 horas el dato oficial de inflación de julio. Las proyecciones del mercado sitúan el índice en 2%, muy por encima de las promesas presidenciales de cifras iniciales en cero.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicará mañana 14 de agosto a las 16 horas el dato oficial de inflación de julio de 2026, un número que genera inquietud en el Gobierno y contrasta marcadamente con los compromisos presidenciales sobre inflación cero. Las estimaciones del mercado apuntan a un resultado negativo para la administración: un índice cercano al 2%, algo que el Presidente Javier Milei había prometido sería superado ya en agosto con cifras que comenzarían con cero.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyecta la inflación de julio en 2%. Sin embargo, las estimaciones varían según distintos actores del sector económico. Consultoras y fundaciones especializadas en análisis económico entregan números dispares pero en la mayoría de los casos superiores a lo esperado.
La Fundación Libertad y Progreso estima 2,1% de inflación para julio, mientras que Eco Go arroja el mismo porcentaje. Equilibra proyecta un resultado más moderado de 1,8%, la cifra más baja entre las estimaciones disponibles. Analytica, por su parte, calcula 2,2%, y LCG —la más pesimista del conjunto— proyecta 2,8%. El rango de proyecciones se sitúa entre 1,8% y más de 2%, un espectro que muestra el nivel de incertidumbre sobre lo que revelará el INDEC.
Los datos provinciales anticipan un cuadro complejo. En la Ciudad de Buenos Aires, la inflación de julio fue de 2,9%, significativamente superior a lo que el mercado espera a nivel nacional. Este aumento en la capital se atribuye principalmente a mayores costos en servicios de turismo y ajustes en los gastos de vivienda, sectores que históricamente traccionan el índice general hacia arriba.
Dentro de los componentes que conforman el índice de inflación, emergen dos segmentos con presiones significativas. Los alimentos subieron 1,9% en julio, un porcentaje que refleja la volatilidad de precios en la canasta básica. Los gastos en salud registraron un incremento más pronunciado de 2,4%, indicador que muestra presiones en un sector fundamental para los hogares argentinos.
Estos números parciales sugieren que la dispersión de precios continúa y que ciertos sectores mantienen dinámicas inflacionarias que no logran converger a la baja.
La inflación de julio representa un punto de quiebre en las narrativas oficiales. En junio de 2026, la inflación fue de 1,9%, una cifra que ya mostraba señales de resistencia. Sin embargo, el Presidente Milei había prometido públicamente que para agosto el índice de inflación comenzaría con cero, lo que implicaría cifras inferiores a 1%. Los números proyectados para julio —cercanos o superiores a 2%— evidencian que esa promesa se aleja cada vez más del horizonte observable.
El Gobierno ya ha expresado inquietud por estas cifras. Los datos que se conocerán mañana a las 16 horas serán cruciales para evaluar la trayectoria de inflación en el país y para redefinir, posiblemente, las expectativas sobre los compromisos presidenciales. Los analistas y el propio mercado aguardan con atención el dato oficial del INDEC, que será el número de referencia definitivo sobre la evolución de precios en julio en el país.
El escenario económico delinea un cuadro donde la desinflación, aunque sigue una trayectoria descendente comparada con períodos anteriores, no logra alcanzar la velocidad que el Gobierno había prometido. Las proyecciones muestran que la inflación de julio podría rondar el 2%, un porcentaje que marca la diferencia entre las ambiciones comunicadas y la realidad de los precios que enfrentan los argentinos en su vida cotidiana.