Investigadores del Conicet en el Ciefap iniciarán un proyecto de 12 meses para identificar zonas aptas de truficultura en cuatro regiones de Río Negro financiado por el Consejo Federal de Inversiones.

El Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (Ciefap), dependiente del Conicet, iniciará un proyecto de 12 meses para identificar y mapear las áreas con potencial productivo para truficultura en cuatro regiones de Río Negro. El estudio, financiado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), fue solicitado por el Ministerio de Modernización de la provincia y representa un paso clave para expandir una actividad que genera valor agregado en zonas rurales.
Las regiones bajo análisis son el Valle Inferior, Valle Medio, Alto Valle y Zona Andina de Río Negro. El proyecto combinará análisis satelitales de laboratorio con relevamientos de campo para determinar, con alta precisión mediante Sistemas de Información Geográfica (SIG), dónde existen condiciones óptimas para implantar plantaciones de trufas, hongos comestibles que forman asociaciones simbióticas con raíces de árboles y arbustos, muy buscados por su valor comercial internacional.
La producción de trufas no es viable en cualquier territorio. Demanda condiciones muy específicas de clima y suelo que, según Carolina Barroetaveña, investigadora del Conicet en Ciefap, incluyen "requerimientos particulares en relación a temperaturas mínimas y máximas y características del suelo, como la profundidad efectiva y un pH alto". Además, agrega, "se requieren suelos livianos que no acumulen agua".
El proyecto evaluará estos parámetros sistemáticamente en cada zona. Los investigadores analizarán variables climáticas mediante datos satelitales, verificarán la composición y estructura de los suelos con profundidad de hasta donde sea posible, y estudiarán la vegetación local existente para asegurar que no haya contaminación potencial con otros hongos competidores. La disponibilidad de agua para riego en verano también es un factor crítico a considerar.
Actualmente, Río Negro cuenta con dos plantaciones productivas en funcionamiento: una en Mallín Ahogado y otra en Choele Choel. Sin embargo, existen plantaciones más recientes de 2 a 3 años sin productividad aún en Cipolletti, Choele Choel y Villa Regina. Estas últimas representan una inversión a futuro que, una vez maduren, podrían generar cosechas significativas.
A nivel nacional, Buenos Aires lidera con la mayor cantidad de truferas instaladas, seguida por Tucumán, Córdoba, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y La Pampa. Aunque Río Negro ocupa la cuarta posición, el potencial de crecimiento es considerable si se identifican correctamente las zonas aptas.
Para que una trufera sea viable comercialmente, se recomienda una superficie mínima de 5 hectáreas. La más grande registrada en Argentina hasta el momento abarca 50 hectáreas, dando cuenta del rango de inversión posible. Estos números indican que no se trata de un cultivo accesible a cualquier productor rural, pero sí viable para operadores medianos con capacidad de inversión y paciencia: las trufas tardan años en comenzar su producción después de la siembra.
El proyecto se estructura en dos etapas diferenciadas. La primera comprende trabajo de laboratorio en las instalaciones del Ciefap, donde se analizarán datos satelitales especializados sobre suelos, vegetación y variables climáticas. Esta información permitirá generar una primera aproximación científica a las zonas más prometedoras.
La segunda etapa implica salidas al terreno para recolectar muestras de suelo directamente y realizar relevamientos in situ que validen los resultados obtenidos mediante satélite. Este trabajo de campo es fundamental para confirmar que las predicciones del análisis remoto coinciden con las condiciones reales del territorio.
Según Carolina Barroetaveña, el proyecto responde a una necesidad estratégica clara: "Este trabajo es una demanda del gobierno de Río Negro para identificar áreas con potencial para la actividad de truficultura en la provincia, con el foco en los sectores de la cuenca". La investigadora también precisó que el proyecto surge a partir de un mapa anterior en el que, desde el Ciefap, ya se habían detectado zonas con aptitud para truficultura en toda la Patagonia.
Con este nuevo estudio, se espera ofrecer información cartográfica de alta resolución y de acceso público en línea a través del SIG, permitiendo que productores, inversores y gobiernos locales tomen decisiones informadas sobre dónde invertir en truficultura. El resultado será un mapa de aptitud trufícola específico para Río Negro que podrá servir como insumo para políticas de desarrollo rural y diversificación económica.
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