Turismo de reuniones: Argentina genera más de 3 billones por MICE
El turismo de reuniones (MICE) mueve más de 3 billones de pesos anuales en Argentina. AOCA busca atraer eventos internacionales con incentivos impositivos.

Argentina genera 3 billones de pesos anuales por turismo de reuniones
El turismo de reuniones, congresos, exposiciones y eventos (MICE, por sus siglas en inglés) se posiciona como un motor económico estratégico en Argentina, con un impacto anual superior a 3 billones de pesos, según confirmó Fabián Moncada, presidente de AOCA (Asociación Argentina de Organizadores de Exposiciones, Congresos, Eventos y Burós de Convenciones) en una entrevista difundida por Radio Buenos Aires AM 1350.
La cifra revela la magnitud del sector en la economía nacional y reafirma su importancia como generador de empleo, ingresos en divisas y movimiento en cadenas de valor multisectoriales. Sin embargo, la industria enfrenta el desafío de consolidar su competitividad frente a países limítrofes que intensifican sus estrategias de atracción de eventos internacionales.
Buenos Aires lidera el mercado regional de congresos y eventos
La capital argentina mantiene una posición de liderazgo a nivel sudamericano en la atracción de turismo de reuniones. Este protagonismo se sustenta en infraestructura hotelera de clase mundial, conectividad aérea, espacios de convenciones de envergadura y una tradición consolidada como destino de negocios.
Más allá de Buenos Aires, otras ciudades han desarrollado capacidades instaladas significativas. Córdoba, Salta, Mendoza, Santa Fe y Bariloche conforman un mapa nacional de destinos maduros para recepción de comitivas corporativas internacionales, lo que amplifica el alcance territorial del sector y distribuye beneficios económicos hacia el interior del país.
AOCA impulsa reforma impositiva para competir con los limítrofes
Consciente de la presión competitiva, AOCA trabaja en gestiones legislativas activas para mejorar la atracción de eventos de escala internacional. Según Moncada, "estamos trabajando para ver de armar alguna ley que tenga quita impositiva para los eventos que vienen de afuera", lo que buscaría nivelar la cancha frente a beneficios fiscales que países vecinos ya ofrecen a organizadores y participantes de grandes congresos.
Esta iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia de coordinación entre el sector público y el privado para mejorar los mecanismos de recepción de grandes comitivas. El diseño de incentivos impositivos específicos es considerado clave para competir con Chile, Brasil, Colombia y Uruguay, destinos que ya han implementado esquemas similares con resultados medibles en atracción de eventos.
La cadena de valor multisectorial del turismo MICE
El impacto económico del sector trasciende la cifra bruta de divisas. Según Moncada, "el turismo de reuniones tiene una cadena de valor muy transversal", lo que significa que su dinamismo beneficia a múltiples industrias simultáneamente: hotelería, gastronomía, transporte, comunicaciones, servicios profesionales, logística y entretenimiento, entre otros.
Cada congreso internacional, exposición comercial o conferencia corporativa que se realiza en suelo argentino genera un efecto multiplicador que atraviesa la economía. Los participantes extranjeros no solo pagan registración en el evento, sino que consume hospedaje, alimentos, transporte interno, excursiones y servicios diversos, mientras que los locales que participan generan oportunidades de networking y captura de conocimiento.
Más allá de lo económico: networking y proyección profesional
Moncada también enfatiza que los beneficios del turismo de reuniones exceden lo puramente financiero. Según el ejecutivo, "no solo hay ganancia económica, hay proyección de trabajo y networking", reconociendo que estos espacios funcionan como catalizadores de conexiones comerciales, transferencia tecnológica e intercambio profesional que generan oportunidades a mediano y largo plazo.
Esta dimensión intangible pero crítica del sector hace que su valor estratégico sea aún mayor. Cada evento internacional que se realiza en Argentina posiciona a profesionales, empresas y sectores locales en redes globales, abriendo puertas a negocios, inversiones y colaboraciones que de otro modo serían más difíciles de concretar.
Qué falta: coordinación institucional y reformas legislativas
A pesar del liderazgo regional de Argentina, la industria requiere acciones coordinadas entre ministerios, gobiernos provinciales, municipalidades, cámaras empresariales y operadores privados. Los proyectos en desarrollo para implementar incentivos impositivos específicos aún están en etapa de gestión legislativa, lo que evidencia que, aunque existe visión estratégica, la institucionalización aún es un desafío pendiente.
Con más de 3 billones de pesos en juego anualmente y un posicionamiento regional consolidado, las próximas semanas serán críticas para ver si las iniciativas de AOCA logran avanzar en el Congreso Nacional y en las legislaturas provinciales, transformando el turismo de reuniones en un pilar aún más robusto de la economía argentina.
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