El presidente Javier Milei mantiene en su agenda la realización de una cumbre de dirigentes liberales y conservadores de América Latina en Buenos Aires, con participación confirmada de líderes de varios países.

El presidente Javier Milei mantiene en agenda la realización de una cumbre de dirigentes de derecha y liberales de América Latina en Buenos Aires, según información de fuentes del Gobierno argentino. Aunque el proyecto forma parte de las prioridades políticas de la administración, la propuesta de encuentro aún no tiene fecha oficial definida, aunque se analiza su realización durante 2026.
El plan fue analizado por el Gobierno argentino en diciembre de 2025 como parte de una estrategia más amplia de consolidación de alianzas políticas en la región. El objetivo central del encuentro es consolidar una articulación política entre sectores liberales y conservadores de América Latina con relación estrecha con Estados Unidos, según lo confirmaron fuentes cercanas a la gestión presidencial.
Aunque las invitaciones formales aún no han sido cursadas, el Gobierno ha identificado a varios candidatos para asistir a la cumbre. Entre los posibles participantes mencionados figuran José Antonio Kast (Chile), Santiago Peña (Paraguay), Keiko Fujimori (Perú), Daniel Noboa (Ecuador) y Nayib Bukele (El Salvador), todos ellos referentes de espacios políticos de derecha en sus respectivos países.
La selección de estos nombres responde a la búsqueda de Milei de articular una red de líderes alineados ideológicamente con su proyecto de reformas liberales y su posicionamiento crítico hacia gobiernos de izquierda en la región. Cada uno de los convocados representa distintos grados de consolidación política en sus territorios, desde candidatos electorales hasta presidentes en ejercicio.
El contexto regional es fundamental para entender los tiempos de esta iniciativa. Milei sigue de cerca el escenario electoral de Brasil con expectativa depositada en las presidenciales de octubre, donde Flávio Bolsonaro compite contra el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Hace pocas semanas, el presidente argentino viajó a San Pablo para respaldar al candidato brasileño Bolsonaro, demostrando su compromiso con la competencia electoral de ese país.
Este respaldo no es casual: Milei ve en Bolsonaro a un potencial aliado para fortalecer el bloque conservador-liberal en América del Sur. Un eventual triunfo electoral de Flávio Bolsonaro en Brasil amplificaría significativamente el peso político de esta red de líderes de derecha en la región, facilitando la coordinación que Milei busca estructurar.
El presidente argentino ha expresado en múltiples espacios su convicción de que el mapa político regional cambió en los últimos años. Durante el evento 'Vientos de Cambio', Milei enfatizó la necesidad de una mayor coordinación entre dirigentes de derecha latinoamericanos. Estas declaraciones fueron reforzadas cuando participó en el Foro Madrid en Chile, donde reclamó mayor coordinación entre dirigentes de derecha.
La cumbre proyectada en Buenos Aires representa la concreción de esta visión: transformar las conversaciones informales y los encuentros puntuales en una estructura más permanente de coordinación política. Se trata de institucionalizar una alianza que permita a estos gobiernos y candidatos enfrentar de manera conjunta los desafíos que identifican como comunes: la influencia de gobiernos progresistas, la crisis económica en algunos territorios y la necesidad de reformas de orientación liberal.
Por el momento, la Casa Rosada mantiene en reserva los detalles operativos del encuentro. No hay claridad sobre si la cumbre será presencial o híbrida, cuántos días durará o si contará con algún formato específico de trabajo. Tampoco está confirmado si participarán otros líderes latinoamericanos no mencionados en la información disponible, ni si habrá invitaciones a referentes de derecha de otros continentes como Europa o Estados Unidos.
Lo que sí está claro es que, para Milei, esta iniciativa forma parte de una apuesta más amplia de posicionamiento internacional. Argentina busca consolidarse como un polo de atracción para líderes liberales y conservadores, en contraste con gobiernos progresistas que históricamente han utilizado espacios regionales para articular sus propias alianzas. La ausencia de fechas definidas sugiere que la administración aún está en la fase de evaluación de viabilidades y consensos políticos necesarios para que el encuentro sea exitoso.
El resultado de las elecciones brasileñas en octubre será probablemente un factor determinante para los tiempos y la configuración final de esta cumbre regional que Milei sigue desarrollando en agenda.