El presidente Javier Milei participó en la apertura de Argentina Week en París, donde se dirigió a empresarios e inversores. Destacó el ajuste fiscal ejecutado y el potencial energético del país.

El presidente Javier Milei participó este miércoles en la apertura del Argentina Week en París, un encuentro dirigido a empresarios, inversores y dirigentes políticos donde presentó la gestión económica del Gobierno como evidencia de transformación fiscal y oportunidades de inversión en energía. Según explicó Milei, Argentina ha suscrito contratos para abastecer energía a Europa, un giro histórico para un país que en el pasado enfrentó crisis energéticas internas. El evento incluyó la participación de gobernadores de distintas provincias argentinas, buscando posicionar al país como un socio confiable en el mercado internacional.
El Gobierno presentó cifras que sustentan su narrativa de transformación macroeconómica. Según datos oficiales, el déficit fiscal consolidado fue eliminado en 15 puntos del PBI en seis meses de gestión. Esta cifra agrupa tanto el ajuste del sector público nacional como el impacto de las provincias y la seguridad social. Dentro de ese universo, los primeros cinco puntos del déficit primario fueron eliminados en el primer mes de gestión, lo que Milei presentó como evidencia de decisión y celeridad en la ejecución de medidas de austeridad.
Un dato adicional que el Gobierno destaca es que el déficit cuasifiscal representaba dos tercios del problema fiscal inicial. Este componente, vinculado a operaciones del Banco Central y distorsiones en el sistema financiero, fue identificado por la administración como uno de los nodos críticos que debía atacarse. La reducción de este déficit forma parte de la estrategia de "orden macroeconómico" que Milei identifica como requisito previo para la inversión y el crecimiento.
Milei aprovechó la plataforma de Argentina Week para contextualizar el posicionamiento estratégico del país en un escenario internacional marcado por la volatilidad geopolítica. Según señaló, "Durante estos últimos años, Europa aprendió lo costoso que es depender de proveedores poco confiables". Esta referencia alude a la crisis energética que enfrentó el continente tras la invasión rusa a Ucrania y la consecuente restricción de suministros de gas desde Rusia.
En ese contexto, el Presidente plantea a Argentina como alternativa. Subrayó que "La misma Argentina que en el pasado temía quedarse sin gas en invierno, hoy firma contratos para abastecer a Europa". La declaración marca un contraste deliberado: una nación que hace poco enfrentaba racionamientos energéticos ahora se posiciona como proveedora confiable. Los contratos ya suscritos representan un activo geopolítico que el Gobierno busca potenciar como reclamo inversión y financiamiento internacional.
La presencia de gobernadores de distintas provincias en el evento no es casual. Milei utilizó la plataforma de París para enviar un mensaje de unidad política alrededor de su programa económico. El Presidente declaró: "Somos varios de distintos partidos los que estamos apostando a que Argentina sea grande nuevamente". Esta frase busca construir la narrativa de que el ajuste fiscal no es una imposición del ejecutivo nacional, sino una decisión compartida por dirigentes de múltiples fuerzas políticas.
La participación provincial es relevante porque buena parte del ajuste fiscal ejecutado por el Gobierno incluyó presión sobre el gasto subnacional. Los gobernadores presentes en París funcionan como avales del proceso y, implícitamente, como socios en el discurso de estabilidad que Milei vende a inversores extranjeros.
La estrategia de Milei al convocar a empresarios e inversores en París responde a múltiples objetivos. Primero, validar ante capital internacional que el ajuste fiscal ha sido ejecutado y que el país ha alcanzado un piso de estabilidad macroeconómica. Segundo, posicionar al potencial energético como eje de atracción de inversión extranjera directa. Tercero, construir una narrativa de cambio de régimen que diferencie su gestión de administraciones anteriores.
Los números presentados por el Gobierno —especialmente la eliminación de 15 puntos del PBI en déficit fiscal en seis meses— son inéditos en la historia económica argentina y buscan servir como prueba de ruptura con patrones previos. El mensaje central es que el "orden macroeconómico y la libertad" son los pilares sobre los cuales se construirá el crecimiento futuro, según palabras del Presidente.