Trabajadores de la Contaduría y la Tesorería bonaerenses iniciaron medidas de fuerza tras rechazar una propuesta salarial del Gobierno. El conflicto podría terminar en un paro total el próximo lunes. Además, desde el gremio advirtieron sobre una supuesta falta de fondos para afrontar el próximo aguinaldo.

La tensión salarial crece dentro de dos organismos clave de la administración bonaerense. La Asociación del Personal de los Organismos de Control (APOC) rechazó una propuesta del Ministerio de Economía de 8,5% de aumento en cuotas hasta diciembre y lanzó un plan progresivo de retención de tareas.
La medida comenzó este martes con dos horas de protesta, continuará el miércoles con tres y el jueves con cuatro. Para el viernes está prevista una nueva asamblea y, si no aparece una propuesta superadora, los trabajadores podrían avanzar con un paro total el lunes 14 de septiembre.
El conflicto tiene como origen el pase de una jornada laboral de 30 a 40 horas semanales, dispuesto durante la gestión de Axel Kicillof. Los trabajadores sostienen que la extensión de la jornada no fue acompañada por una recomposición salarial equivalente.
Según el reclamo gremial, el aumento aplicado impactó principalmente sobre el salario básico, que representa apenas una parte de la remuneración total. Los empleados aseguran que todavía existe una diferencia cercana a 28 puntos para compensar adecuadamente el incremento de horas trabajado.
La disputa incluso llegó a la Justicia. En una causa iniciada en 2025, el secretario general de APOC, Pedro Fernández, declaró bajo juramento que el incremento acordado por el pase a las 40 horas “no se aplicó en su totalidad o como hubiere correspondido”, según consta en el expediente citado por el medio.

Durante la asamblea también surgió una advertencia de fuerte impacto político: según lo transmitido por el gremio, funcionarios de Economía habrían señalado que no estaría garantizada la disponibilidad de fondos para afrontar el próximo aguinaldo de los trabajadores estatales bonaerenses.
Por ahora, esta afirmación no fue confirmada oficialmente por el Gobierno provincial y permanece como una versión atribuida a lo expresado durante la reunión sindical.
El conflicto pone bajo presión al gobernador Axel Kicillof y a su ministro de Economía, Pablo López, mientras los trabajadores de las áreas encargadas de controlar y ejecutar buena parte de los pagos provinciales amenazan con profundizar las medidas.
Si no hay acuerdo, el próximo lunes podría paralizarse la Contaduría y la Tesorería bonaerenses.