El gobierno nacional aprobó una restructuración de la CNEA que reduce de 645 a 272 unidades organizativas. La medida llega un mes después de desvinculaciones confirmadas.

El gobierno nacional aprobó mediante el Decreto 655/2026 una nueva estructura organizativa para la Comisión Nacional de Energía Atómica que reduce significativamente su tamaño operativo. La medida contempla la eliminación de 373 unidades organizativas, pasando de 645 a 272 unidades, lo que representa un recorte de aproximadamente 58% de la estructura anterior.
El decreto fundamenta la decisión en la necesidad de eliminar el "sobredimensionamiento funcional" de la organización, buscando optimizar la gestión institucional. Sin embargo, la aprobación llega apenas un mes después de que se generara una crisis laboral significativa en el organismo, con desvinculaciones masivas que afectaron a trabajadores de diferentes rangos jerárquicos.
El 30 de junio anterior, se resolvió no renovar contratos de trabajadores de la CNEA. Desde entonces, el organismo enfrentó una escalada de tensiones gremiales por los despidos. Las autoridades confirmaron oficialmente 61 desvinculaciones, pero las organizaciones sindicales denunciaron cifras superiores a 100 despidos.
Entre los trabajadores afectados se encontraban profesionales y técnicos con trayectorias consolidadas en la institución, muchos de ellos con más de diez años de antigüedad. Los despidos generaron preocupación en las provincias donde la CNEA mantiene operaciones, particularmente en Río Negro, donde el organismo tiene presencia institucional relevante.
La nueva estructura aprobada organiza el funcionamiento de la CNEA en 12 unidades centrales encabezadas por presidencia, vicepresidencia, auditoría, asuntos jurídicos, coordinación general y siete gerencias de área. El decreto también fija límites claros para los niveles subalternos: se permite un máximo de 32 gerencias de segundo nivel, 48 subgerencias, 168 departamentos y 7 divisiones.
Esta arquitectura organizativa busca crear una jerarquía más eficiente y evitar la fragmentación que caracterizaba la estructura anterior. La CNEA, que funciona bajo la órbita de la Secretaría de Asuntos Nucleares del Ministerio de Economía, deberá adaptarse a estos nuevos parámetros en los próximos meses.
El decreto establece un plazo de 60 días para que las autoridades de la CNEA presenten una propuesta detallada de estructura correspondiente a los niveles inferiores de la organización. Este tiempo será clave para definir cómo se distribuirán las responsabilidades y cómo se adaptarán los equipos de trabajo a las nuevas limitaciones numéricas.
La medida se suma a una serie de transformaciones que el gobierno nacional ha impulsado en organismos públicos desde el inicio de su gestión. Sin embargo, el caso de la CNEA destaca por la cercanía temporal entre los despidos masivos y la restructuración formal, generando interrogantes sobre si la reducción estructural responde a una planificación previa o a una consecuencia directa de la reducción de personal ya ejecutada.
La CNEA mantiene instalaciones y proyectos en Río Negro, provincia donde el sector energético nuclear tiene relevancia estratégica. El recorte del 58% en unidades organizativas impactará directamente en la capacidad operativa del organismo a nivel nacional y regional, particularmente en áreas técnicas y de investigación.
Fuentes gremiales han cuestionado la viabilidad de mantener operaciones eficientes con una estructura tan reducida, especialmente en un organismo cuya complejidad técnica y responsabilidades regulatorias son significativas. Los próximos 60 días serán determinantes para conocer cómo se resuelven estas tensiones en la propuesta de estructura de segundo nivel que presente la CNEA.
Socialismo marca 130 años en Rosario y apunta al 2027
PolíticaCasa Rosada diseña estrategia electoral con provincias aliadas para 2027
PolíticaSantilli se reúne con Juez y Bornoroni de cara a elecciones cordobesas
PolíticaSantilli gana poder en el Gobierno y cambia el equilibrio interno del mileísmo