El 24 de octubre de 2027 Argentina concurrirá a las urnas para elegir presidente. Se renovarán 130 bancas de Diputados y 24 del Senado, mientras el oficialismo impulsa eliminar las PASO.

Argentina tiene definida la fecha de sus próximas elecciones presidenciales: domingo 24 de octubre de 2027. La fecha surge directamente del Código Electoral Nacional, que establece el cuarto domingo de octubre inmediatamente anterior a la finalización de mandatos como jornada electoral obligatoria. Se trata de una fecha fija que no requiere convocatoria adicional, aunque la ley exige que se efectúe con al menos 90 días de anticipación.
Este cronograma encuadra a Argentina en un año electoral de alta complejidad, donde simultáneamente se renovarán múltiples cargos de alcance nacional y se resolverán elecciones subnacionales en casi todas las provincias del país. La magnitud del proceso electoral requiere de una planificación minuciosa tanto para las autoridades electorales como para los partidos políticos y los candidatos.
Además de la presidencia, en 2027 se renovarán 130 bancas de la Cámara de Diputados y 24 bancas del Senado Nacional. Esta renovación legislativa es parcial, según el sistema de rotación que caracteriza al Congreso argentino. Los diputados tienen mandatos de cuatro años con renovación de la mitad cada dos, mientras que los senadores renuevan por tercios cada dos años.
En el plano provincial, 21 jurisdicciones —entre ellas Buenos Aires, CABA, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Salta, Entre Ríos y Tierra del Fuego, entre otras— definirán sus autoridades ejecutivas y legislativas durante 2027. En la Ciudad de Buenos Aires se elegirá específicamente al jefe de Gobierno. Esta multiplicidad de elecciones locales y nacionales convierte a 2027 en un año de intensa actividad política y electoral en todo el territorio.
Un aspecto central del calendario electoral 2027 es la incertidumbre sobre la continuidad de las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias). Si permanecen vigentes, se realizarían el domingo 8 de agosto de 2027, más de dos meses antes de los comicios presidenciales.
Sin embargo, el oficialismo impulsa actualmente una reforma electoral para eliminar las PASO. Esta iniciativa enfrenta un desafío legislativo importante: requiere mayoría absoluta en el Senado, es decir, 37 votos afirmativos. Actualmente, el oficialismo cuenta con 21 senadores afines a la iniciativa de eliminar las PASO, lo que significa que necesitaría sumar respaldo de 16 senadores adicionales para alcanzar esa mayoría absoluta.
La viabilidad de la reforma dependerá de las negociaciones que el oficialismo pueda establecer con legisladores de otros bloques. Si no se logra eliminar las PASO, estas se mantendrán como etapa preelectoral obligatoria, lo que extenderá significativamente el período de campaña electoral.
El sistema electoral presidencial argentino establece dos escenarios posibles para determinar ganador. Para ganar en primera vuelta, un candidato debe cumplir una de estas dos condiciones: obtener 45% de los votos válidos, o bien 40% con una diferencia de más de 10 puntos sobre quien quede en segundo lugar.
Si ningún candidato cumple estos requisitos, se realizará balotaje. En caso de que sea necesaria una segunda vuelta, esta debe celebrarse dentro de 30 días posteriores a la elección general, lo que situaría el balotaje durante noviembre de 2027. En el balotaje gana quien obtenga mayor cantidad de votos, sin importar el margen porcentual de diferencia.
El calendario electoral de 2027 presenta varios hitos clave. Si las PASO se mantienen, la primera etapa de votación sería el 8 de agosto. Los comicios presidenciales y legislativos nacionales ocurrirían el 24 de octubre. En caso de que ningún candidato presidencial alcance el umbral requerido, la segunda vuelta se realizaría antes de fin de noviembre, maximizando el período de incertidumbre política.
Paralelamente, cada provincia votará en fechas que defina según su calendario institucional, aunque la mayoría coincidirá con la jornada nacional de octubre o la de PASO de agosto. Esta concentración de procesos electorales requiere de una coordinación sin precedentes entre la justicia electoral, los organismos electorales provinciales, las fuerzas de seguridad y los partidos políticos.
La discusión sobre las PASO no es meramente procedural, sino que refleja diferencias políticas profundas. Los impulsores de su eliminación argumentan que las primarias obligan a un período electoral prolongado y costoso, mientras que los que defienden su continuidad sostienen que facilitan la participación ciudadana y la democratización interna de los partidos.
El escenario electoral de 2027 será crucial para el futuro político de Argentina, determinando no solo quién gobierna los próximos cuatro años sino también la composición del Congreso Nacional y los gobiernos provinciales. La incertidumbre sobre las PASO añade una variable adicional que podría modificar las estrategias de campaña y las dinámicas políticas en los meses previos a octubre.