En vivo
El Gobierno confirmó un paquete de medidas económicas de emergencia tras la corrida cambiariaConfirmaron el tercer detenido por el crimen que conmociona a todo el barrio de FloresMilei se reunió con gobernadores y adelantó cambios en el reparto de fondos coparticipablesAlerta amarilla por tormentas fuertes para el AMBA y gran parte de la provincia de Buenos AiresLa Selección Argentina ya tiene la lista de convocados para la próxima doble fecha de EliminatoriasEl Gobierno confirmó un paquete de medidas económicas de emergencia tras la corrida cambiariaConfirmaron el tercer detenido por el crimen que conmociona a todo el barrio de FloresMilei se reunió con gobernadores y adelantó cambios en el reparto de fondos coparticipablesAlerta amarilla por tormentas fuertes para el AMBA y gran parte de la provincia de Buenos AiresLa Selección Argentina ya tiene la lista de convocados para la próxima doble fecha de Eliminatorias
Última Hora
Economía

Economía argentina: dólar, reservas e inversión enfrentan señales de alerta

El economista Esteban Domecq alertó sobre un "trilema de objetivos que compiten entre sí" en el programa económico. El dólar dejó de caer, inversión retrocede y reservas netas son negativas sin el FMI.

Por Redacción Última Hora·Hace 12 h·4 min de lectura
WhatsAppXFacebookCompartido 0x

El dólar abandona su círculo virtuoso: amenaza a la estabilidad

Argentina enfrenta una encrucijada macroeconómica que pone en jaque los logros alcanzados en meses anteriores. El economista Esteban Domecq presentó ante empresarios de S&C Inversiones un diagnóstico que enciende señales de alerta en tres flancos simultáneamente: la cotización del dólar, la composición de las reservas internacionales y la dinámica de la inversión productiva.

Hasta abril pasado, la Argentina transitaba lo que Domecq definió como un "círculo virtuoso cambiario": el tipo de cambio real había llegado a zonas históricamente bajas, comparables incluso con los niveles previos a la devaluación brasileña de 1999. El Banco Central compraba cada vez menos dólares en el mercado de cambios, y la tendencia parecía consolidada. Pero ese escenario cambió abruptamente. El tipo de cambio dejó de caer nominalmente en abril, comenzó a flotar en mayo y desde junio y julio muestra una tendencia al alza que preocupa a analistas y funcionarios.

El mercado cambiario refleja esa volatilidad. El dólar oficial cotiza cerca de $1.495, mientras que en el mercado paralelo (blue) ronda los $1.520. Las proyecciones divergen significativamente: mientras algunos analistas esperan que cierre el año entre $1.500 y $1.600, la consultora Invecq proyecta una recomposición más pronunciada, situando el tipo de cambio entre $1.800 y $2.000 pesos para fin de año. Esa brecha de casi 400 pesos refleja la incertidumbre que domina el mercado.

Trilema macroeconómico: imposible elegir tres al mismo tiempo

Domecq planteó una realidad compleja: Argentina enfrenta un "trilema de objetivos que compiten entre sí": sostener el ordenamiento macroeconómico, bajar la inflación y recomponer la actividad económica. El Gobierno prioriza explícitamente la normalización macroeconómica como variable ordenadora hasta 2027, un horizonte que implica tolerancia frente a otros objetivos.

Ese posicionamiento explica por qué la administración toleró la recomposición cambiaria reciente. La presión sobre el dólar es real y está documentada: el programa financiero presentado el 6 de julio proyecta una presión adicional de 20.000 millones de dólares sobre el mercado de cambios hasta diciembre de 2027. A eso se suma un contexto internacional más adverso: el petróleo subió de precio, la tregua en Medio Oriente se quebró y la Reserva Federal enfrenta la posibilidad de aumentar tasas de interés antes de fin de año.

El cambio de tendencia cambiaria, según el análisis de Domecq, será "no traumático pero real" en sus impactos. Genera lo que los especialistas llaman "ruido inflacionario": presión secundaria sobre precios que complica el objetivo desinflacionario aún no consolidado.

Reservas internacionales: un espejismo con fondos prestados

Otro capítulo preocupante es la composición de las reservas internacionales. Argentina cumplió holgadamente con la meta de reservas de junio acordada con el FMI, pero los números en detalle revelan fragilidad. Las reservas brutas rondan los 48.000 millones de dólares, pero las reservas netas apenas llegan a 8.500 millones. Esa brecha de casi 40.000 millones refleja el peso de pasivos del Banco Central y compromisos futuros.

Más crítico aún: descontando el aporte del FMI, el resultado neto de reservas es negativo en 3.000 millones de dólares. Esto significa que sin el financiamiento de Fondo Monetario Internacional, Argentina estaría en rojo. El desvío respecto del objetivo original de 2025 fue de 18.000 millones de dólares, una cifra que expone la dificultad de generar ahorro externo genuino.

Las reservas netas positivas son cruciales para sostener un régimen de flotación administrada o cualquier otro sistema de administración cambiaria. Su debilidad estructural es un factor que amplifica la vulnerabilidad frente a shocks externos o cambios bruscos de expectativas.

Inversión retrocede: la construcción se frenó fuerte

El tercer pilar de preocupación es la dinámica de la inversión productiva. Tras un crecimiento cercano al 16% el año anterior, la inversión bruta fija retrocedió en 2024. Ese retroceso no es uniforme: la construcción, que representa cerca del 40% de la cuenta de inversión, mostró un freno notoriamente más acentuado que el promedio.

Tanto la obra pública como la privada mostraron "salida mucho más anémica de la esperada", según diagnósticos compartidos en el encuentro empresarial. Se registran incluso señales de desinversión con caídas en importación y venta de maquinaria. El optimismo inicial de que 2024 sería un año de reactivación inversora se disipó.

La expectativa de analistas como Invecq es que la recuperación de inversión recién se concrete en 2025, condicionada a que el contexto macroeconómico no se deteriore y que desaparezcan las incertidumbres regulatorias y cambiarias que hoy paralizan las decisiones empresariales de inversión de largo plazo.

Incertidumbre: el denominador común

El análisis de Domecq desnuda una realidad: Argentina logró avances significativos en ordenamiento fiscal, reducción de inflación desde máximos y control de pasivos. Pero esos logros conviven con vulnerabilidades que se acentúan ahora. El dólar real bajó demasiado, las reservas son más frágiles de lo que aparentan, y la inversión no despega porque los empresarios esperan claridad que aún no llega.

El trilema no tiene solución mágica. El Gobierno mantiene su apuesta a la normalización macro, aceptando que inflación e inversión encuentren su propio ritmo. Pero con presión cambiaria nuevamente en la mesa, contexto externo adverso y reservas netas débiles, los márgenes de error se achicar significativamente hacia el cierre de 2024 y el inicio de 2025.

Comentarios (0)

  • Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!

Seguí leyendo

Dólar sube y reservas se erosionan: alerta en programa económico | Última Hora | Última Hora