La Cámara de Diputados aprobó con 205 votos la reorganización de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán. El tribunal, creado en 1937, funcionará ahora dividido en dos salas para agilizar causas federales.

La Cámara de Diputados aprobó la reorganización de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán en una votación que obtuvo 205 votos afirmativos. La medida, impulsada desde el Senado por Sandra Mendoza y Beatriz Ávila, busca resolver un crítico cuello de botella procesal que aqueja al tribunal desde hace más de tres décadas.
La iniciativa responde a un pedido directo de los jueces federales de Tucumán y moderniza una estructura que data de 1990. El tribunal, que fue creado en 1937, concentra todas las causas federales de Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca, incluyendo casos de narcotráfico, trata de personas, delitos complejos y causas previsionales.
La reorganización implica dividir la Cámara Federal en dos salas independientes, cada una integrada por dos miembros. Ambas salas contarán con un presidente único que intervendrá únicamente en casos de empate o subrogancias, garantizando así la eficiencia sin duplicar la estructura administrativa.
Esta reformulación pone fin a un sistema que requería tres voluntades coincidentes para alcanzar mayoría decisoria, lo que generaba dilaciones en la tramitación. La Cámara actualmente está integrada por Ricardo Mario Sanjuan, Marina Cossio, Mario Rodolfo Leal, Patricia Moltini y Fernando Poviña.
Los datos respaldan la urgencia de la medida. El tribunal recibió 957 expedientes en 2012 y ese número se triplicó a 3.062 en 2015, evidenciando un aumento exponencial de demandas que la estructura anterior no podía procesar eficientemente. Este crecimiento ha agravado los tiempos de respuesta y ha generado un rezago acumulativo que perjudica a justiciables y al sistema procesal federal.
La diputada Gladys Medina fue una de las principales defensoras de la iniciativa en las deliberaciones legislativas, argumentando que la modernización era esencial para garantizar un acceso ágil a la justicia federal en la región del norte del país.
La reorganización en salas no es un modelo novedoso en Argentina. Otras Cámaras Federales como Salta, La Plata, Córdoba, Mendoza y Rosario ya funcionan bajo esta estructura bipartita, lo que ha permitido mejorar significativamente los tiempos de resolución y la carga procesal. La aprobación de la medida en Tucumán homogeneiza el funcionamiento de la justicia federal a nivel nacional.
Con la sanción en Diputados, el proyecto ahora debe completar su trámite legislativo. La Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán podrá iniciar el proceso de reestructuración institucional para poner en funcionamiento las dos salas con arreglo a la normativa que será reglamentada en los próximos meses.