El INDEC reportó un aumento del Coeficiente de Gini a 0,428 en el 2T 2026, marcando un nuevo máximo de desigualdad que refleja presión creciente en economías de menor recurso.

El Coeficiente de Gini trepó a 0,428 en el segundo trimestre de 2026, según reportó el INDEC en un dato de último momento que confirma la profundización de la brecha de ingresos en Argentina. La métrica, que mide desigualdad en una escala de 0 (máxima igualdad) a 1 (máxima desigualdad), registró un aumento respecto a 0,424 del trimestre anterior y se posicionó por encima del 0,427 observado en el cuarto trimestre de 2025, evidenciando una tendencia preocupante que continúa después de los meses de fin de año. Este incremento coincide con un aumento simultáneo de los índices de pobreza en el país, afectando de manera desproporcionada a los sectores de menores ingresos que enfrentan pérdida de poder adquisitivo.
El movimiento del Coeficiente de Gini de 0,424 a 0,428 puede parecer marginal en términos numéricos, pero en el contexto macroeconómico nacional refleja una presión significativa en los presupuestos familiares de los sectores más vulnerables. Cuando el índice sube, significa que los ingresos se concentran más en las capas superiores de la población, dejando una proporción menor para el resto. La pérdida de poder adquisitivo que acompaña esta tendencia golpea especialmente a familias que ya operaban con márgenes ajustados, reduciendo su capacidad de consumo, acceso a servicios básicos y ahorro.
Este fenómeno no es aislado de la economía real. La contracción de la demanda interna derivada de menores ingresos relativos genera ondas expansivas a lo largo de las cadenas productivas. En una provincia como Santa Fe, con una estructura económica fuerte en el sector agroindustrial, la menor demanda interna representa un riesgo adicional para empresas que dependen del consumo doméstico para complementar sus ingresos por exportación.
Un detalle significativo del dato es que la cifra de 0,427 del cuarto trimestre de 2025 —período que incluyó el pago del Sueldo Anual Complementario (SAC)— representaba un remanso temporal en la curva de desigualdad. Ese bono de fin de año, concentrado en diciembre y principios de enero, genera un efecto amortiguador en las métricas de distribución de ingresos. Sin embargo, el salto de 0,427 a 0,428 en el segundo trimestre demuestra que los efectos transitorios del SAC no fueron suficientes para sostener una mejora estructural, y la tendencia de fondo de concentración de ingresos se reinició con fuerza en los primeros meses del año.
El aumento simultáneo de desigualdad y pobreza marca un escenario que demanda atención inmediata de las autoridades. Cuando ambas métricas se mueven en la misma dirección —hacia arriba en estos casos—, sugieren que no se trata de un cambio en la composición de la población pobre, sino de un aumento efectivo del volumen de personas en situación de vulnerabilidad y una redistribución de ingresos hacia arriba dentro de toda la economía.
Los datos del INDEC evidencian que las presiones inflacionarias, los cambios en la estructura del empleo, o los ajustes en ingresos reales han erosionado las posiciones relativas de las capas medias y bajas de la distribución. La provincia de Santa Fe, con su tradición agroindustrial y presencia de pymes manufactureras, enfrenta un desafío adicional: la caída en poder adquisitivo de su mercado interno puede frenar la demanda de insumos, servicios y bienes producidos localmente.
El Coeficiente de Gini en 0,428 cierra el segundo trimestre de 2026 como un indicador de alerta sobre la trayectoria distributiva de la economía argentina. Aunque los números específicos permanezcan en el rango que caracteriza a países de ingreso medio-alto en desigualdad, la tendencia alcista tras la estabilización relativa del SAC sugiere que sin cambios de política, los próximos trimestres podrían registrar nuevos aumentos. El impacto en economías locales y regionales, como la de Santa Fe, se hará más evidente conforme la menor demanda interna se concrete en baja de ventas y ajustes en empleo.