El Equipo Argentino de Antropología Forense identificó a Carlos Simón Poblete, desaparecido en Córdoba en abril de 1977 a los 33 años. Sus restos estaban como NN en Mendoza desde la dictadura.

El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó a Carlos Simón Poblete, desaparecido durante la última dictadura cívico-militar. Poblete fue secuestrado en abril de 1977 en Córdoba cuando tenía 33 años, fue visto por última vez junto a su esposa María del Carmen Moyano, y sus restos permanecieron inhumados como NN durante casi cinco décadas en el Cementerio Municipal de Mendoza. La identificación se confirmó gracias a una muestra de sangre aportada por su hija Miriam Fernández este año, casi medio siglo después de su desaparición, en lo que marca un nuevo hito en la búsqueda de verdad y justicia por las víctimas del Proceso de Reorganización Nacional.
Los restos de Poblete permanecían sepultados en el Cuadro 33 del Cementerio Municipal de Mendoza, una sección que funcionó como depósito de personas sin identidad durante la dictadura. El cuerpo fue exhumado por el EAAF en 2010, pero la identificación recién fue posible cuando su hija se acercó este año a aportar su muestra de sangre para análisis de ADN. "El cuerpo de Carlos fue exhumado por el EAAF en 2010 y la identificación fue posible gracias a que su hija, Miriam Fernández, se acercó este año a aportar su muestra de sangre", confirmó el equipo forense.
Entre 2010 y 2015, el EAAF realizó exhumaciones arqueológicas intensivas en el Cuadro 33 del Cementerio de Mendoza, trabajando en 250 sepulturas de personas sin identidad que habían sido inhumadas durante el régimen militar. Este trabajo meticuloso permitió recuperar y documentar restos que durante décadas carecían de identificación oficial. La metodología forense combinó análisis antropológicos con pruebas de ADN, abriendo la posibilidad de identificaciones que parecían perdidas en el tiempo.
Con la identificación de Carlos Simón Poblete, son cuatro las personas desaparecidas identificadas en el Cementerio de Mendoza gracias a este trabajo persistente. Cada identificación representa un paso hacia la reconstrucción de la verdad sobre qué pasó durante la dictadura y permite a los familiares acceder a rituales de duelo, información sobre las circunstancias de la desaparición, y eventualmente apoyo legal para procesos de justicia. El avance también destaca la importancia de que familiares se acerquen a aportar muestras de ADN, ya que son fundamentales para confirmar la identidad de los restos exhumados.
El trabajo de identificación contó con el apoyo de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo, el Movimiento Ecuménico de Mendoza y organizaciones de familiares de desaparecidos. Esta red de cooperación entre organismos de derechos humanos, instituciones académicas y la comunidad ha sido clave para mantener activa la búsqueda de verdad incluso después de cuatro décadas. El caso de Poblete refleja cómo la combinación de investigación forense rigurosa, tecnología de análisis de ADN y la voluntad de familiares de mantener viva la memoria pueden romper el silencio de la desaparición forzada.