YPF opera 179 de las 181 estaciones habilitadas para autodespacho en Argentina. Shell y AXION Energy comparten una cada una. Córdoba lidera provincias; Buenos Aires lo mantiene prohibido.

YPF opera 179 de las 181 estaciones de servicio habilitadas para autodespacho en Argentina, consolidando un dominio prácticamente absoluto en esta modalidad de venta que hace poco más de un año comenzó a reglamentarse en el país. Shell y AXION Energy poseen una estación cada una, ambas ubicadas en avenida Córdoba, Ciudad de Buenos Aires, representando apenas el 1% restante de la infraestructura autorizada. Esta concentración refleja cómo las grandes petroleras han aprovechado la ventana normativa abierta por el Decreto 46/2025, que autorizó esta modalidad de despacho de combustibles sin intervención de personal de playa en horarios específicos.
El autodespacho representa un cambio significativo en la operatoria tradicional de las estaciones de servicio argentinas. Aunque convive con la atención tradicional mediante personal de playa, la modalidad sin asistencia humana amplía la accesibilidad a combustibles en horarios nocturnos y madrugadas, con algunas estaciones funcionando las 24 horas. Sin embargo, la mayoría de las ubicaciones solo habilita esta prestación en franjas horarias específicas, principalmente durante la noche.
El mapa de distribución del autodespacho en el país muestra disparidades profundas entre jurisdicciones. Córdoba lidera entre las provincias con 27 estaciones habilitadas, seguida por Mendoza con 20 y Ciudad de Buenos Aires con 19. Santa Fe completa el podio nacional con 15 estaciones, mientras que Salta suma 11 y Río Negro y Tucumán registran 10 cada una.
En el segundo escalón figuran Entre Ríos con 9 estaciones, Chubut y San Juan con 8 cada una, Neuquén y Tierra del Fuego con 6, Corrientes y San Luis con 5, Misiones y Santiago del Estero con 4, Catamarca y Formosa con 3, y Chaco, La Rioja y Santa Cruz con 2 cada una. Este mapeo evidencia cómo el servicio se ha desplegado de manera heterogénea, respondiendo tanto a decisiones regulatorias provinciales como a estrategias comerciales de las operadoras.
Un grupo reducido pero significativo de provincias ha optado por prohibir la modalidad dentro de su jurisdicción. Buenos Aires, La Pampa y Jujuy mantienen restringido el autodespacho, decisión que refleja posiciones distintas respecto a cómo regular esta forma de prestación de servicios. Esta facultad de autorizar o limitar la modalidad corresponde a las provincias, según la arquitectura federal del sistema regulatorio argentino.
La prohibición en Buenos Aires resulta particularmente notable, considerando que esta provincia concentra la mayor densidad de estaciones de servicio del país. Su ausencia del mapa del autodespacho contrasta con la presencia masiva de YPF en otras jurisdicciones, sugiriendo criterios locales de protección laboral, seguridad o preferencia por modelos de atención tradicionales.
Desde hace poco más de un año que el autodespacho fue reglamentado en Argentina, el sistema ha mostrado tendencias claras. La abrumadora presencia de YPF —con casi la totalidad de las 181 estaciones operativas— sugiere que la petrolera estatal fue el principal actor en capitalizar la oportunidad regulatoria. Las alternativas privadas como Shell y AXION Energy apenas han penetrado este segmento, con una sola estación cada una en la capital nacional.
Este panorama levanta interrogantes sobre barreras de entrada para otros operadores, inversión en tecnología, decisiones comerciales o simplemente ritmos distintos de adopción de la modalidad. Lo cierto es que pasado el primer año de vigencia, YPF ha consolidado una posición de quasi monopolio en este canal de distribución de combustibles.
La operatoria del autodespacho en Argentina responde a patrones flexibles definidos tanto por la reglamentación como por las decisiones de cada operadora. En la mayoría de estaciones, el servicio funciona en horarios específicos, principalmente durante la noche cuando la presencia de personal es menor y la demanda de servicios sin asistencia es más alta. Algunas ubicaciones estratégicas, sin embargo, ofrecen autodespacho las 24 horas, ampliando la cobertura a cualquier momento del día.
Esta flexibilidad horaria convive con la atención tradicional mediante personal de playa, permitiendo a consumidores elegir entre ambas modalidades según disponibilidad y preferencia. En términos operativos, el autodespacho requiere infraestructura específica de pago y seguridad, lo que explica parcialmente por qué solo YPF ha desplegado una red significativa en el primer año de vigencia.
A medida que avanza la normalización de esta modalidad, es previsible que otras operadoras evalúen inversiones adicionales en estaciones habilitadas, particularmente si provincias que hoy prohíben la medida revierten sus restricciones. Por el momento, el mapa del autodespacho en Argentina sigue siendo sinónimo de YPF, reflejando tanto ventajas competitivas de la empresa como decisiones regulatorias aún en construcción a nivel subnacional.