Quince estados y territorios de EE.UU. respaldaron ante la Corte Suprema a Petersen y Eton Park, para que revise el fallo que benefició a la Argentina por la expropiación de YPF. Importa porque la condena revocada era de unos USD 16.100 millones, aunque la Corte todavía no aceptó tratar el caso.

Misuri y otros 14 estados y territorios de Estados Unidos presentaron el 30 de octubre un escrito ante la Corte Suprema en apoyo de Petersen Energía y Eton Park. El objetivo es que el máximo tribunal revise la decisión que benefició a la Argentina en el litigio por la expropiación de YPF, ocurrida en 2012.
El documento figura como amicus curiae, una herramienta que permite a terceros ajenos a la causa exponer su posición ante un tribunal. Los fiscales generales firmantes piden que la Corte acepte el recurso de Petersen y Eton Park y revoque la sentencia del Segundo Circuito. La presentación, sin embargo, no implica que la Corte haya aceptado tratar el caso.
La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York revocó en marzo la sentencia de primera instancia que condenaba a la Argentina por unos USD 16.100 millones. El escrito cuestiona cómo ese tribunal leyó la Ley de Inmunidades Soberanas Extranjeras (FSIA). Según los fiscales, con esa lectura un Estado extranjero podría evitar que un reclamo se resuelva en tribunales federales estadounidenses si establece que debe litigarse ante sus propios jueces.
Sebastián Maril, de Latam Advisors, resumió la preocupación: "Advierten que el criterio del Segundo Circuito podría servir de hoja de ruta para que los Estados extranjeros eludan las sentencias de los tribunales estadounidenses mediante la aprobación de leyes internas convenientes para ellos". Maril también contó que hay un amicus a favor de la Argentina y cinco a favor de Petersen y Eton Park, y que se prevén nuevas presentaciones a favor del país.
Sebastián Soler, abogado y exsubprocurador del Tesoro, señaló que todos los fiscales firmantes son republicanos, salvo el de las Islas Marianas, que es independiente. Además, sostiene que el escrito describe mal el fallo: "La premisa del argumento es falsa: la Cámara sí ejerció su competencia, pero falló a favor de nuestro país aplicando el derecho de fondo argentino".
Soler recordó que "La Corte Suprema acepta juzgar muy pocos recursos" y que suele priorizar casos con criterios divergentes entre tribunales inferiores o que involucren un precedente propio en una cuestión federal relevante. Indicó, además, que el amicus podría llevar a la Corte a pedir la opinión del Solicitor General antes de decidir, lo que podría demorar la resolución varios meses.
La Argentina e YPF tienen plazo hasta el 2 de diciembre para presentar sus escritos de oposición y responder a las presentaciones de terceros. Si la Corte rechaza el recurso, quedará firme la decisión del Segundo Circuito que favoreció al país. Hasta entonces, el expediente seguirá abierto y con nuevos escritos en camino.