Represión en el Obelisco: padre denuncia disparo de goma contra su hijo
Nicolás Finoli denunció formalmente a la Policía de la Ciudad por un disparo de goma que hirió a su hijo Julián en el ojo durante los festejos por el triunfo de Argentina. Vinculó el hecho con una política represiva de la gestión Macri.

Denuncia formal por represión en los festejos del Obelisco
Nicolás Finoli formalizó una denuncia ante la Policía de la Ciudad de Buenos Aires después de que su hijo Julián recibiera un impacto de bala de goma en el ojo durante los festejos por el triunfo de la Selección argentina en el Obelisco. El hecho ocurrió cuando el adolescente se encontraba sentado con amigos en las escalinatas de un hotel en la zona, participando de una celebración masiva que convocó a miles de personas.
Según informes médicos, la lesión fue de una gravedad que rozó los límites de la irreversibilidad. El proyectil impactó a una distancia de apenas medio centímetro de causarle pérdida de visión, lo que convierte el incidente en un caso que reaviva las preocupaciones sobre el uso de la fuerza durante concentraciones públicas en la ciudad.
La acusación hacia la gestión de Jorge Macri
Finoli no limitó su crítica al hecho puntual. En sus declaraciones, vinculó la represión ocurrida durante los festejos con otros operativos recientes en manifestaciones de jubilados y presentó una acusación estructural hacia la gestión de Jorge Macri. Según el padre del adolescente, la represión responde a una directiva política sobre el control del espacio público porteño.
"Juli fue con sus amigos a festejar el triunfo de la selección y de repente se encontró en medio de un camión hidrante y el cuerpo de infantería", relató Finoli en sus primeras declaraciones públicas sobre lo ocurrido. La descripción del padre marca un contraste inquietante: mientras miles de ciudadanos celebraban pacíficamente una victoria deportiva, dispositivos de represión se desplegaban en la misma zona.
Una política de restricción del espacio público
La postura de Finoli trasciende la denuncia por un acto puntual de represión. El padre apunta a un patrón de comportamiento en la administración porteña que, según su interpretación, busca controlar y limitar manifestaciones públicas. "Es la lógica que aplica el gobierno de la ciudad para cualquier manifestación pública. Cada vez que hay algún tipo de concentración, el gobierno decide que el uso del espacio público solamente está destinado a cuando es con una cuota de pago", señaló.
Esta afirmación sugiere que, desde la perspectiva de Finoli, no se trataría de un exceso aislado, sino de una estrategia deliberada de limitar el acceso y la ocupación del espacio público en la ciudad, particularmente cuando se trata de concentraciones que no responden a lógicas comerciales o autorizadas previamente.
Crítica a la responsabilidad política
Finoli también direccionó sus críticas hacia los responsables políticos de la seguridad en la ciudad. "La inseguridad es lo que realmente corre y esa inseguridad está de parte del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, que son los jefes políticos de la policía", afirmó, ubicando la responsabilidad por los actos represivos en la estructura de mando político y no en decisiones aisladas de agentes de policía.
La denuncia de Finoli representa una acusación grave a los responsables de la seguridad porteña: que la violencia represiva no es producto de situaciones descontroladas, sino de directivas que responden a criterios políticos sobre quién puede usar el espacio público y cómo.
Estado de salud de Julián y próximos pasos médicos
Julián se encuentra en proceso de recuperación bajo tratamiento farmacológico administrado por profesionales médicos que monitorean su evolución. Sin embargo, el proceso no termina aquí. El adolescente deberá someterse a estudios complementarios para asegurar que no hay secuelas a largo plazo derivadas del impacto.
La prescripción médica de estos estudios adicionales subraya que, aunque no hubo pérdida inmediata de visión, la gravedad del impacto requiere seguimiento prolongado. Cualquier afectación secundaria o tardía podría cambiar el cuadro clínico de manera significativa.
Contexto de represión en Buenos Aires
La denuncia de Finoli no surge en el vacío. El padre del adolescente vinculó explícitamente el incidente en el Obelisco con otros operativos represivos recientes en manifestaciones de jubilados en la ciudad. Esta conexión sugiere un patrón más amplio de preocupación sobre los criterios y la intensidad con que se despliegan dispositivos de control en espacios públicos porteños.
El caso abre un interrogante que trasciende lo jurídico: ¿cuáles son los protocolos de seguridad que aplica la Policía de la Ciudad en masivas celebraciones públicas? ¿Por qué se desplegaron dispositivos de infantería y camiones hidrantes en una concentración que, hasta el momento descripto, era mayoritariamente pacífica? ¿Existía justificación para el nivel de represión ejercido?
La investigación formal de la denuncia deberá esclarecer estos puntos. Mientras tanto, Julián continúa su recuperación y su caso se suma a un creciente registro de incidentes que ponen en el centro del debate público la relación entre seguridad, represión y acceso al espacio público en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
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