La Policía de Buenos Aires utilizó gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar una manifestación frente al Congreso Nacional. Endurecimiento en operativo de seguridad.

La Policía de Buenos Aires llevó a cabo un operativo de represión frente al Congreso Nacional en la madrugada, utilizando gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a manifestantes que se congregaban en la zona. El incidente marca un nuevo punto de tensión en torno a las movilizaciones que continúan desarrollándose en la capital.
Las autoridades desplieguen unidades especializadas equipadas con camiones hidrantes que lanzaron chorros de agua a presión sobre los manifestantes. De manera simultánea, se dispararon proyectiles de gas lacrimógeno para completar la operación de despeje de la zona. Los protocolos de actuación de la Policía de Buenos Aires contemplan estos recursos cuando evalúan que existe riesgo de enfrentamientos o invasión de perímetros de seguridad.
La concentración frente al Congreso Nacional es parte de un ciclo de movilizaciones que caracteriza el clima político de la capital argentina. Avenida de Mayo y sus alrededores son espacios tradicionales de concentración de manifestantes que expresan demandas políticas, laborales o de reivindicación social. La zona es custodiada de manera permanente por destacamentos policiales.
Según reportes del operativo, los manifestantes intentaron resistir la acción de dispersión, lo que llevó a que las fuerzas incrementaran la intensidad del operativo. Los gases lacrimógenos provocaron síntomas respiratorios y oculares en decenas de personas que se encontraban en el lugar. El episodio se prolongó durante varios minutos hasta lograr el despeje completo de la zona.
El Congreso Nacional cuenta con protocolos de seguridad reforzados, especialmente en horarios nocturnos y durante períodos de movilización política. Las fuerzas de seguridad actúan bajo directivas que buscan resguardar la integridad física de los edificios legislativos y permitir la circulación en las arterias viales aledañas. Los operativos de dispersión se encuadran dentro de estos protocolos establecidos.
Tras la intervención de las fuerzas de seguridad, la zona del Congreso fue despejada y colocada bajo vigilancia. Los manifestantes se dispersaron en diferentes direcciones, aunque algunos grupos permanecieron en calles aledañas durante las horas posteriores al incidente. No se reportaron lesiones graves de consideración, aunque varios asistentes requirieron asistencia por irritación ocular y respiratoria causada por los gases.
El Congreso Nacional es escenario recurrente de enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Durante el último año, diversos grupos políticos, sindicales y sociales han convocado a concentraciones en el eje de Avenida de Mayo y sus adyacencias. Cada convocatoria desata un debate sobre el derecho a manifestarse y los protocolos legítimos de control de orden público que pueden ejercer las autoridades.
Aún no se conocen detalles oficiales sobre los motivos específicos que desencadenaron la manifestación de esta noche, ni tampoco cuántas personas estaban presentes al momento de la intervención policial. Las autoridades no han emitido comunicados formales explicando las circunstancias que llevaron a la decisión de dispersar a los manifestantes mediante gases y camiones hidrantes. Se espera que en las próximas horas se conozcan más detalles sobre el incidente.