El Colegio de Psicólogas y Psicólogos de Buenos Aires presentó un pedido formal ante el Concejo Deliberante de Necochea para declarar la Emergencia en Salud Mental, tras registrar más de 5.200 suicidios en 2025.

El Colegio de Psicólogas y Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires – Distrito IX presentó formalmente ante el Concejo Deliberante de Necochea un pedido para declarar la Emergencia en Salud Mental en el municipio, en un contexto de crisis nacional que ha dejado cifras alarmantes durante 2025. La iniciativa busca no solo intervención local, sino también extender la declaración a nivel provincial, marcando un punto de inflexión en la respuesta institucional frente a una problemática que crece de manera sostenida.
Los números son contundentes. Durante 2025 se registraron 5.209 suicidios en Argentina, lo que equivale a una tasa de 11,8 casos cada 100.000 habitantes. Pero el incremento es lo que genera mayor preocupación en los profesionales de la salud mental: los suicidios aumentaron más de un 20% durante el último año, según datos del Colegio que sustenta el pedido.
Más allá de las cifras de suicidio consumado, la demanda asistencial ha mostrado crecimientos exponenciales. Se registró un incremento del 42% en internaciones vinculadas con salud mental durante el período analizado, mientras que las consultas especializadas crecieron un 23%. Esta brecha entre la oferta de servicios y la demanda real ha puesto en jaque a los dispositivos públicos de atención en toda la región.
"El aumento de la demanda es cada vez más compleja y crítica", advirtió Juan Marcelo Silva, presidente del Colegio de Psicólogas y Psicólogos Distrito IX y vicepresidente del Consejo Superior provincial, en alusión a la multiplicidad de problemáticas que confluyen en una crisis sin precedentes.
Entre las principales dificultades identificadas figuran intentos de suicidio, consumos problemáticos y cuadros de ansiedad generalizada. No se trata de un fenómeno aislado, sino de una convergencia de factores que afecta transversalmente a la población, con especial impacto en grupos vulnerables y poblaciones jóvenes.
El pedido del Colegio se sustenta en datos contrastados. La presentación ante el Concejo se basó en información del Segundo Informe Federal de Emergencia en Salud Mental, un documento elaborado con referentes de 14 provincias que concentran alrededor del 70% de la población argentina. Esta amplitud territorial permite afirmar que la crisis de salud mental no es un fenómeno local de Necochea, sino una emergencia nacional que requiere respuestas coordinadas.
Los psicólogos han presentado un plan concreto para enfrentar la situación. Proponen fortalecer dispositivos públicos de salud mental, ampliar equipos interdisciplinarios y garantizar recursos presupuestarios que hasta ahora han resultado insuficientes. Este enfoque multidimensional reconoce que la salud mental no puede resolverse con intervenciones puntuales, sino que demanda un cambio estructural en la asignación de recursos y en la articulación de servicios.
En este sentido, la Ley Nacional de Salud Mental estableció como objetivo progresivo que se alcance una asignación del 10% del presupuesto total de Salud para esta área. Actualmente, la inversión está lejos de cumplir este mandato legal, lo que explica en parte la saturación de los servicios disponibles y la falta de capacidad de respuesta ante una demanda que no cesa de crecer.
La presentación formal ante el Concejo Deliberante de Necochea representa un hito importante en la lucha por el reconocimiento institucional de esta crisis. Sin embargo, el objetivo del Colegio trasciende lo municipal: busca que la declaración de emergencia se extienda al nivel provincial, generando un efecto cascada que podría presionar por cambios en la asignación presupuestaria y en la formulación de políticas públicas a mayor escala.
Este pedido llega en un momento en que los profesionales de la salud mental sostienen que la problemática es innegable y que la respuesta estatal debe ser proporcional a la magnitud de la crisis. Con más de 5.200 muertes por suicidio en un año, con internaciones que se multiplican y con consultas que rebasan la capacidad instalada, la declaratoria de emergencia no es un reclamo exagerado, sino una constatación de la realidad que enfrentan cotidianamente los sistemas de atención en toda la provincia.