Aproximadamente 9 cóndores bajaron a la costa del lago Nahuel Huapi el domingo durante un temporal de nieve. Tres quedaron varados. Los científicos buscan explicar qué provocó el inusual descenso de estas aves.

Un fenómeno inusual sorprendió a los investigadores del parque nacional Nahuel Huapi el domingo 27 de julio: aproximadamente 9 cóndores andinos descendieron a la costa del lago, a apenas 15 kilómetros de Bariloche, en pleno temporal de nieve y viento. De ese grupo, 3 aves quedaron varadas en la zona, incapaces de emprender vuelo, mientras que algunas lograron abandonar el lugar durante la noche. El evento alertó a los especialistas y abrió una serie de interrogantes sobre el comportamiento de una especie que normalmente habita en sectores altos y de difícil acceso.
Los cóndores fueron avistados en la costa del Este y en Dina Huapi, localidades cercanas a Bariloche. El personal del parque nacional monitoreó a las aves a una distancia de entre 50 y 100 metros, permitiendo la observación sin interferencia directa. Uno de los casos más llamativos fue el de un cóndor que cayó al agua durante el temporal: según reportó Carla Pozzi, bióloga del parque nacional Nahuel Huapi, "Nos encontramos incluso con que una cóndora cayó al agua y no sabíamos si intervenir para sacarla. Pero salió caminando lo más bien". La destreza del animal para abandonar el agua por sus propios medios tranquilizó a los investigadores sobre su estado físico.
Carla Pozzi reconoce que el fenómeno plantea más preguntas que respuestas: "¿Por qué razón pueden haber bajado los cóndores?". Los especialistas barajan varias hipótesis para explicar el descenso masivo de aves que raramente se acercan a lagos y zonas pobladas. El temporal de nieve y los vientos fuertes característicos de la región sur fueron factores determinantes, pero no suficientes para explicar completamente el evento.
Una de las teorías apunta a la búsqueda de alimento como causa del desplazamiento. El cóndor andino es una especie carroñera que se alimenta de restos de animales muertos en zonas elevadas. Durante condiciones climáticas adversas, la disponibilidad de comida podría haber llevado a estas aves a explorar nuevas áreas. Otra hipótesis sostenida por los investigadores refiere a las plumas mojadas: después de que el temporal saturó sus plumas con agua o nieve, los cóndores podrían haber perdido la capacidad de mantener vuelo o de despegar con la potencia necesaria.
La desorientación por baja visibilidad es también considerada por los especialistas. Con las condiciones de blanca causadas por el temporal y los vientos turbulentos, estas aves de grandes dimensiones —que pueden alcanzar entre 100 y 140 centímetros de largo, con una envergadura de alas de hasta 3,2 metros y un peso de entre 11 y 15 kilos— podrían haberse perdido en su ruta o visto forzadas a bajar de emergencia.
No es la primera vez que se registra un evento así en la zona. El año anterior, los equipos del parque nacional encontraron una cóndora en la costa que pasó una noche en el lugar y logró emprender vuelo al día siguiente. Sin embargo, Pozzi subraya que "Lo cierto es que encontrarlos de esta manera, en grupo, no es algo tan habitual". La aparición simultánea de 9 individuos marca una diferencia cualitativa respecto a avistamientos previos.
El hábitat natural del cóndor andino en la región incluye sectores altos como pedreros y zonas cercanas a Villa Llanquín y Cuyín Manzano, todas ellas áreas de difícil acceso y alejadas de cuerpos de agua a nivel de lago. El descenso a la costa del Nahuel Huapi representa, entonces, una desviación significativa de los patrones de comportamiento conocidos, lo que intensifica el interés científico por comprender qué sucedió durante ese fin de semana de temporal.
Los investigadores registraron la presencia de cóndores durante la noche en la costa del lago, lo que permitió un seguimiento más prolongado del evento. El monitoreo cuidadoso a distancia fue crucial para obtener datos sin estresionar a las aves ni interferir en su eventual recuperación. El hecho de que al menos algunos cóndores hayan logrado abandonar la zona durante la noche sugiere que, aunque las condiciones fueron adversas, no todas las aves perdieron su capacidad de vuelo.
Los casos de los 3 cóndores que quedaron varados en la costa permanecen bajo investigación. Su destino final y la evolución de su estado físico son datos que los especialistas seguirán monitoreando para completar el análisis de este inusual evento. Los cóndores andinos, al ser carroñeros de vida larga y reproducción lenta, son considerados vulnerables en varios países, lo que hace que cada avistamiento y comportamiento anómalo sea registrado con especial atención por los conservacionistas.
El temporal de nieve que azotó a Río Negro el domingo dejó más que solo acumulación de nieve en la costa del Nahuel Huapi: dejó también un misterio ornitológico que los científicos continuarán desentrañando en los próximos días.