El Gobierno argentino confirmó que el presidente Javier Milei no enviará felicitaciones a Luiz Inácio Lula da Silva tras su reelección. La decisión marca distancia política con Brasil, en un escenario donde aún conviven acuerdos estratégicos y tensiones diplomáticas.

El Gobierno argentino informó que Javier Milei no felicitará a Luiz Inácio Lula da Silva tras su reelección. La determinación expone las marcadas diferencias de la gestión libertaria frente al mandatario vecino. En contraste con esta postura hacia Brasilia, el presidente Javier Milei felicitó a Benjamin Netanyahu por los resultados electorales del partido Likud, a quien saludó públicamente llamándolo "querido amigo".
La relación bilateral sumó otro episodio de tensión cuando la cancillería de Brasil (Itamaraty) convocó a la encargada de negocios argentina en Brasilia tras versiones sobre el paso de Flávio Bolsonaro por Argentina hacia Estados Unidos. Ante lo sucedido, el Gobierno argentino negó haber recibido una citación formal, mientras que la diplomacia brasileña confirmó la realización de una reunión técnica entre ambas representaciones.
Pese a los desencuentros políticos, el intercambio económico continúa activo. Brasil representó el 12,7% de las exportaciones de Argentina y el 21,4% de las importaciones entre enero y septiembre. Este cuadro remite al célebre principio de Lord Palmerston:
"No tenemos aliados eternos ni enemigos perpetuos. Nuestros intereses son eternos y perpetuos , y es nuestro deber seguirlos"
En el sector energético, Argentina y Brasil diseñaron una hoja de ruta para transportar gas desde Vaca Muerta hacia el sector industrial brasileño. Además, el tablero regional sigue supeditado a los compromisos de bloque, ya que el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea comenzó a aplicarse de forma provisional el 1 de mayo, alcanzando una cobertura de más de 700 millones de personas.