La Libertad Avanza logró el dictamen en comisiones del Senado para la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, tras una comisión que duró más de 4 horas. El proyecto seguirá su trámite en el recinto.

La Libertad Avanza consiguió el dictamen en comisiones del Senado para la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, en un avance clave para que el proyecto continúe su trámite legislativo. La sesión de comisiones, que se extendió más de 4 horas, permitió que el proyecto fuera aprobado sin cambios en el plenario de comisiones, allanando el camino para su debate en el recinto.
El proyecto que propone modificar la estructura y facultades de la máxima autoridad monetaria ya contaba con media sanción de la Cámara de Diputados, lo que le permitía llegar a la instancia legislativa del Senado. La asistencia de Santiago Bausili, presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), y Vladimir Werning, vicepresidente del organismo, señaló la relevancia que el Ejecutivo le asigna a esta iniciativa normativa.
Según los planteos esgrimidos durante la comisión, la reforma busca que el Banco Central mantenga un enfoque más concentrado en su objetivo institucional principal. La administración libertaria argumenta que la entidad debe fortalecerse como institución independiente, ajena a presiones de corto plazo y alejada de su función como prestamista del Estado.
Patricia Bullrich, figura clave del Gobierno en la coordinación legislativa, fue explícita sobre el sentido de la reforma. Según Bullrich, "el Banco Central estable le va a servir a cualquier Gobierno. Tiene que estar más concentrado en su objetivo y no ser un prestamista del Estado", expresión que resume el argumento oficial detrás de los cambios propuestos.
Aunque el proyecto fue aprobado sin modificaciones, la oposición peronista presentó resistencia durante la sesión. Los miembros de esa bancada cuestionaron que la reforma eliminaría capacidades de control parlamentario sobre el BCRA, un aspecto que generó tensión durante el debate. Cabe destacar que miembros peronistas ingresaron a la comisión una vez que se estableciera el quórum, lo que sugiere que la bancada intentó cuestionar la legalidad del procedimiento.
Esta estrategia de la oposición refleja la preocupación sobre qué tan vinculante quedará el control legislativo sobre las decisiones del Banco Central tras los cambios propuestos. La reforma, si es aprobada en el plenario, implicaría una redistribución de facultades y responsabilidades que podría afectar los mecanismos tradicionales de fiscalización.
De acuerdo con lo que comunicó Bullrich, el proyecto no llegará al recinto de forma aislada. La funcionaria informó que "la idea es llevarlo la semana que viene al recinto" y que la sesión incluirá otros proyectos prioritarios para la administración. Específicamente, Bullrich detalló que "vamos a ir a una sesión con Inocencia Fiscal II, biocombustibles, Super Rigi y Carta Orgánica".
Esta estrategia de agrupar proyectos responde a una táctica legislativa común: acumular iniciativas en una misma sesión para facilitar acuerdos y negociaciones. La reforma del Banco Central se debate así en un contexto más amplio de reformas estructurales que el Gobierno pretende consolidar en el tramo final del año legislativo.
Aunque los detalles técnicos de la reforma aún no fueron explicitados de forma exhaustiva en los comunicados disponibles, la iniciativa apunta a modificar la estructura de gobierno del BCRA y sus atribuciones. El énfasis puesto por Bullrich en que la entidad debe estar "más concentrada en su objetivo" sugiere que los cambios buscarían delimitar su rango de acción, probablemente reduciendo facultades que no sean estrictamente ligadas a política monetaria y estabilidad de precios.
La Carta Orgánica del Banco Central es el documento que establece su marco legal, estructuras de gobierno, facultades y limitaciones. Una reforma a este instrumento tendría implicaciones profundas para cómo funciona la principal autoridad monetaria del país.
Esta iniciativa se enmarca en la agenda de reformas estructurales que la administración Milei ha impulsado desde su llegada al poder. La reforma del Banco Central es particular porque toca aspectos de autonomía e independencia de una institución que históricamente ha sido objeto de disputas entre el Ejecutivo y el Congreso.
El avance en comisiones representa un hito importante, pero la batalla legislativa no está ganada. El debate en el recinto promete ser intenso, especialmente si la oposición mantiene su postura crítica respecto de la pérdida de facultades de control parlamentario. El resultado final dependerá de cómo negocie el Gobierno con senadores que aún no se han pronunciado explícitamente sobre el tema.
Con el dictamen aprobado y la proyección de llevar el proyecto al recinto la próxima semana, los próximos días serán decisivos para definir si la reforma de la Carta Orgánica del BCRA se convierte en ley.