La Justicia de San Isidro condenó a 15 años de prisión a los dos jóvenes que asesinaron al empresario Andrés Blaquier en octubre de 2022 durante un robo en la autopista Panamericana. Los magistrados aplicaron el máximo de la nueva Ley Penal Juvenil.
Los jueces del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de San Isidro dictaminaron este martes una condena de 15 años de cárcel para los dos primos acusados de asesinar al empresario Andrés Blaquier durante un asalto en la Panamericana hace casi cuatro años. Aunque fueron declarados culpables en octubre de 2023, recién ahora se determinaron las penas que deberán cumplir estos jóvenes que tenían 16 y 17 años cuando cometieron el crimen.
La resolución fue tomada por los magistrados Alejandro Flori, Silvia Chomiez y Silvina Coto, quienes fijaron la pena máxima permitida por la nueva Ley 27.801, que entró en vigencia en septiembre pasado y modificó sustancialmente el régimen penal para menores en Argentina.
Durante la audiencia celebrada en San Isidro, estuvo presente Magdalena De Elordy, viuda del empresario, junto a sus tres hijos y otros familiares cercanos. Los dos condenados solicitaron dirigirse al tribunal y expresaron disculpas por los hechos ocurridos. Sin embargo, según trascendió, la familia Blaquier no consideró sincero el arrepentimiento manifestado por los asesinos.
La familia, representada legalmente por el abogado Ramiro Salaber, había solicitado inicialmente penas de 25 años de prisión y cuestionó la constitucionalidad de la nueva normativa. Los defensores de los jóvenes, en cambio, reclamaban condenas de 10 años. La sentencia finalmente adoptó un punto intermedio al aplicar el máximo permitido por la legislación juvenil actual.
La nueva Ley de Régimen Penal Juvenil redujo la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, pero estableció un límite máximo de 15 años de prisión para cualquier menor que cometa delitos antes de cumplir 18, independientemente de la gravedad del hecho. En este caso específico, los dos jóvenes fueron declarados responsables de robo agravado por uso de arma de fuego, lesiones graves y homicidio agravado criminis causa. Para un adulto, la última figura contempla cadena perpetua, pero la legislación juvenil impone ese techo de 15 años.
Los magistrados tuvieron en cuenta esta limitación legal al momento de dictar sentencia, aunque reconocieron la extrema gravedad de los delitos cometidos. Los acusados se encuentran actualmente alojados en establecimientos penitenciarios bajo el régimen de jóvenes adultos, ya que ambos alcanzaron la mayoría de edad durante su detención.
Un aspecto que preocupa a la familia Blaquier es que la nueva legislación contempla la posibilidad de acceder a libertad condicional una vez cumplidos dos tercios de la condena. Esto significaría que los asesinos podrían recuperar la libertad en aproximadamente diez años, siempre que reúnan los requisitos legales establecidos.
No obstante, durante su permanencia en institutos de menores, ambos protagonizaron episodios de indisciplina e intentos de fuga. Uno de ellos logró escapar de un establecimiento y fue recapturado posteriormente. Estos antecedentes de mala conducta podrían dificultar significativamente el acceso al beneficio de libertad condicional cuando sea evaluado por la Justicia.
El asesinato de Andrés Blaquier ocurrió el 29 de octubre de 2022 alrededor de las 18.54 horas, cuando el empresario circulaba junto a su esposa en una motocicleta BMW 1200 negra por el kilómetro 50 de la autopista Panamericana, a la altura de Pilar. Dos delincuentes que viajaban en una Kawasaki Z400 verde y negra, robada seis días antes, se acercaron a la pareja con intención de asaltarla.
Durante el robo, uno de los motochorros disparó contra el pecho de Blaquier con una pistola calibre 9 milímetros. El empresario de 62 años cayó al asfalto y falleció por una hemorragia masiva. Su esposa también resultó herida al caer de la motocicleta, sufriendo una fractura de rótula. Después del ataque, uno de los delincuentes se apoderó de la BMW pero perdió el control del vehículo, lo abandonó y huyó del lugar.
La secuencia completa quedó registrada por cámaras de seguridad en la zona, y las imágenes fueron incorporadas como prueba fundamental durante el juicio que comenzó el 18 de septiembre de 2023. El 9 de octubre de 2023, los magistrados declararon culpables a los dos primos, con los argumentos de la fiscal Paula Romeo quien sostuvo que ambos tuvieron un "codominio funcional" del hecho delictivo, lo que los hacía responsables penalmente por el homicidio.
Cuando se dictó el veredicto de culpabilidad hace tres años, Magdalena De Elordy expresó su esperanza en que los responsables recibieran la condena más severa posible. Aunque la sentencia de 15 años representa el máximo permitido por la ley actual, la familia continúa cuestionando si se hizo verdadera justicia dado que los adultos condenados por los mismos delitos recibirían penas mucho más prolongadas.