Un poderoso terremoto de 7,1 grados sacudió la prefectura de Kumamoto en Japón el martes por la tarde, provocando el colapso de un centro comercial con un número considerable de víctimas fatales en su interior.

Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió la isla meridional de Kyushu en Japón durante la tarde del martes, impactando específicamente la prefectura de Kumamoto y dejando un saldo de destrucción considerable. El sismo, registrado a las 16.27 horas locales (04.27 en Argentina), tuvo su epicentro a unos 10 kilómetros bajo tierra y provocó alertas de tsunami que posteriormente fueron levantadas.
Hasta el momento, se ha confirmado oficialmente la muerte de al menos una persona hallada en su vivienda, aunque cadenas televisivas locales como TBS reportaron un "número considerable" de fallecidos en el interior del centro comercial. Las autoridades temen que entre 25 y 30 personas adicionales permanezcan atrapadas entre los escombros del shopping, identificados como empleados de la tienda.
Además de las víctimas mortales, se registran 80 heridos distribuidos en toda la zona afectada. El colapso del Aeon Mall en la localidad de Kashima fue uno de los hechos más graves: la estructura perdió partes de sus paredes externas y el techo se desplomó parcialmente, atrapando a numerosos ocupantes dentro del edificio.
La prefectura de Kumamoto experimentó el nivel máximo en la escala sísmica japonesa de siete niveles, lo que indica una agitación extrema y potencial destructivo muy elevado. Al menos 12 viviendas se colapsaron completamente, mientras que innumerables estructuras sufrieron daños significativos.
Los servicios de emergencia reportaron carreteras dañadas en varios sectores, puentes comprometidos y cortes generalizados de electricidad que dejaron a miles de personas sin suministro energético. Se desataron siete incendios diferentes en toda la prefectura como consecuencia directa del movimiento telúrico, complicando aún más los labores de rescate y evacuación.
La primera ministra Sanae Takaichi se dirigió a los periodistas confirmando los reportes de lesiones, daños extensos en infraestructura y los múltiples incendios desatados. Emitió advertencias específicas a la población sobre mantener cuidado con el fuego durante el consumo de alimentos y con fragmentos de vidrio roto dispersos.
La Agencia de Gestión de Incendios y Desastres japonesa expresó su preocupación por la cantidad de personas potencialmente atrapadas en el interior del centro comercial, contradiciendo inicialmente la información del operador de la tienda que afirmaba haber evacuado a todos los clientes y empleados antes de que ocurriera lo que sonó como una explosión.
Japón se ubica sobre el Anillo de Fuego, una de las zonas de mayor actividad sísmica a nivel mundial, lo que explica la frecuencia con que experimenta temblores. Kumamoto fue impactada previamente por un terremoto mortal en 2016 que dejó más de 50 fallecidos, 1.800 heridos y decenas de miles de viviendas dañadas o destruidas.
A pesar de esta realidad, las infraestructuras japonesas están especialmente diseñadas y construidas para resistir movimientos telúricos intensos. Sin embargo, un sismo de esta magnitud siempre genera daños significativos. Las autoridades alertaron a la población sobre la posibilidad de que se produzcan temblores secundarios en las próximas horas, pidiendo mantener máxima vigilancia.
Los servicios de emergencia continuaban en operaciones de búsqueda y rescate entre los escombros del shopping, mientras que equipos especializados trabajaban para contener los incendios desatados. Se esperaba información actualizada sobre el número final de víctimas a medida que avanzaban las labores de desescombro en las zonas más críticas del siniestro.