Casa Rosada y PRO negocian un acuerdo político y electoral de cara a 2027. Milei pretende que Macri respalde su reelección. Se analiza continuidad en CABA y candidatura en Provincia.

El Gobierno nacional avanza en negociaciones con el PRO para cerrar un acuerdo político y electoral de cara a los comicios de 2027. La Casa Rosada tiene como objetivo central lograr que Mauricio Macri respalde abiertamente la reelección de Javier Milei, según confirmaron fuentes oficialistas cercanas a las tratativas.
Las conversaciones entre ambas fuerzas se intensificaron en los últimos días y ya incluyen negociaciones específicas en distritos clave donde el PRO posee poder territorial. El esquema de acuerdo que propone el oficialismo busca replicarse en Entre Ríos, Chubut y Santa Fe, jurisdicciones donde la fuerza de Macri tiene presencia destacada.
Karina Milei, hermana del Presidente y secretaria general de la Presidencia, centraliza las negociaciones macropolíticas desde Casa Rosada. Como contraparte operativa, Eduardo 'Lule' Menem funciona como interlocutor clave para ordenar los acuerdos distrito por distrito, lo que refleja una estructura de negociación articulada en dos niveles: el estratégico y el táctico territorial.
Esta división de tareas permite que las conversaciones avancen simultáneamente en distintos frentes sin perder coherencia en la línea global del pacto. El rol de Menem resulta especialmente relevante dado su conocimiento de la estructura política provincial y su capacidad para tender puentes entre ambas fuerzas.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Gobierno se inclina por respetar la continuidad de Jorge Macri como Jefe de Gobierno, lo que significa reconocer la fortaleza que el PRO mantiene en la capital. Los acuerdos en CABA contemplan además la posibilidad de que Pilar Ramírez sea considerada como posible compañera de fórmula de Jorge Macri para los próximos comicios locales.
Esta concesión territorial en CABA es estratégica: permite que el Gobierno asegure respaldo presidencial sin ceder control sobre otras provincias clave. Para la Casa Rosada, consolidar al PRO en la capital es preferible a forzar una ruptura que pudiera generar competencia en esa jurisdicción.
La provincia de Buenos Aires emerge como el territorio donde se libran las negociaciones más intensas. El Gobierno negocia sobre la candidatura a gobernador con Diego Santilli como principal nombre sobre la mesa. Santilli, histórico aliado de Macri y con trayectoria en Juntos por el Cambio, aparece como figura de convergencia que podría satisfacer tanto al oficialismo como al PRO.
El pasado 15 de diciembre se realizó una cumbre en Casa Rosada donde participaron Diego Santilli, Martín Menem y Eduardo 'Lule' Menem por un lado, y Cristian Ritondo y Fernando de Andreis por el otro. Esta reunión marcó un punto de inflexión en las tratativas y permitió establecer un cronograma claro para continuar.
Una de las conclusiones más concretas de la cumbre fue el acuerdo de mantener reuniones cada 15 días entre ambas fuerzas políticas. Este cronograma regular refleja el compromiso de ambas partes en avanzar hacia un acuerdo cerrado, aunque deja en claro que aún hay cuestiones pendientes de resolución.
La periodicidad establecida sugiere que las negociaciones no están concluidas y que habrá ajustes sobre la marcha. Esto es normal en acuerdos políticos de esta magnitud, donde cada detalle territorial y cada postulación requieren validaciones internas en ambas fuerzas.
Detrás de todo este esfuerzo negociador existe una preocupación clara en el Gobierno: evitar que el PRO impulse una candidatura presidencial propia para 2027. El nombre de Hernán Lacunza ha circulado en algunos círculos como una posible opción dentro del PRO, algo que la Casa Rosada desea desactivar mediante este acuerdo integral.
La búsqueda de un pacto amplio con Macri responde directamente a esta amenaza. Si logra consolidar el respaldo de Mauricio Macri y asegurar candidaturas competitivas del PRO en distritos provinciales clave, el Gobierno reduce significativamente el riesgo de que surja una alternativa presidencial desde esa fuerza. Es una operación política clásica: descabecar posibles competidores presidenciales ofreciendo poder territorial.
Aunque las conversaciones avanzan con ritmo, varios aspectos permanecen abiertos a confirmación. La viabilidad de la candidatura de Santilli en provincia de Buenos Aires dependerá de validaciones internas en el PRO que aún no se han completado. De igual modo, los detalles específicos sobre las candidaturas en Entre Ríos, Chubut y Santa Fe siguen siendo materia de discusión.
El cronograma de reuniones cada 15 días indica que el acuerdo no es definitivo sino un marco en construcción. Esto deja abierta la puerta a giros inesperados, aunque el grado de avance sugiere que ambas fuerzas tienen incentivos reales para llegar a un cierre antes del segundo semestre de 2026.