Eduardo Falcone plantea la creación de un régimen especial tipo RIGI dirigido a pymes que contemple la reducción de impuestos y cargas patronales. La propuesta busca fortalecer el sector productivo de pequeñas y medianas empresas.

Eduardo Falcone propuso este jueves la creación de un régimen especial tipo RIGI dirigido a pequeñas y medianas empresas, buscando reducir impuestos y cargas patronales para este sector. La iniciativa se enmarca en el debate actual sobre políticas de estímulo económico para las pymes, pilar fundamental de la estructura productiva nacional que atraviesa un contexto de presión fiscal y limitaciones operativas.
La iniciativa de Falcone apunta a replicar el modelo del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) —vigente para emprendimientos de envergadura— adaptándolo a la escala de pequeñas y medianas empresas. La propuesta busca aliviar la presión impositiva y las cargas patronales que históricamente han limitado la capacidad de crecimiento y generación de empleo en el sector pyme.
Según declaró Falcone, "Necesitamos un RIGI para pymes que baje impuestos y cargas patronales", sintetizando el eje central de su propuesta. Esta medida reconoce que las pymes enfrentan una carga tributaria acumulativa —impuestos directos, indirectos y aportes patronales— que reduce su competitividad y rentabilidad.
Las pequeñas y medianas empresas representan la mayoría del tejido productivo nacional y son responsables de una porción significativa del empleo formal. Sin embargo, enfrentan presiones constantes por inflación, costo de financiamiento y presión fiscal que erosionan márgenes operativos.
Un régimen especial type RIGI para este segmento podría funcionar como herramienta de reactivación económica, incentivando inversión, formalización y creación de puestos de trabajo. La propuesta se suma a otros debates sobre política fiscal que buscan equilibrar la recaudación estatal con el estímulo a la actividad productiva.
Aunque Falcone enfatizó la reducción de impuestos y cargas patronales, los detalles operativos de la propuesta aún requieren definición: qué sectores serían alcanzados, cuáles serían los porcentajes de reducción, el plazo de vigencia del régimen, los requisitos de elegibilidad y la inversión mínima requerida para acceder a los beneficios.
Un régimen tipo RIGI para pymes podría incluir, entre otros elementos, reducciones en el impuesto a la ganancia, aportes patronales reducidos, facilidades para importación de bienes de capital o estabilidad fiscal por un período determinado. Estos instrumentos ya han sido utilizados en otros países para fortalecer sectores estratégicos o regiones con menor desarrollo relativo.
La propuesta de Falcone se inscribe en un contexto nacional donde múltiples actores reclaman medidas de alivio fiscal para pequeñas y medianas empresas. Desde la implementación del RIGI para grandes inversiones en 2023, ha crecido el cuestionamiento de sectores productivos que argumentan estar relegados de incentivos estatales.
El Gobierno ha manifestado su preocupación por la reactivación económica y el crecimiento del empleo, aunque las medidas concretas siguen siendo materia de negociación política y presupuestaria. Propuestas como la de Falcone buscan abrir el debate legislativo sobre herramientas más inclusivas que beneficien a empresas de menor escala.
La propuesta de Falcone requeriría tramitación legislativa para convertirse en ley, implica definir presupuesto fiscal, negociaciones con bloques parlamentarios y consenso sobre el alcance y duración del régimen. En tanto, tanto desde el sector empresarial como desde la oposición y la oficialismo, se esperan posicionamientos respecto de esta iniciativa en las próximas semanas.