El financiamiento en pesos al sector privado registró una nueva caída en términos reales durante julio, según un informe de First Capital Group. La baja alcanzó a los créditos personales, prendarios y tarjetas, mientras que los créditos hipotecarios fueron el único segmento que mostró un crecimiento por encima de la inflación.

Los préstamos en pesos al sector privado profundizaron su tendencia descendente durante julio y volvieron a registrar una caída en términos reales. De acuerdo con un relevamiento de First Capital Group, el stock total de financiamiento alcanzó los $104,1 billones, con un crecimiento nominal mensual del 1%, un porcentaje que quedó por debajo de una inflación estimada en torno al 2%.
Como consecuencia, el crédito retrocedió 1% en términos reales respecto de junio y acumuló una baja del 1,3% interanual, consolidando una tendencia negativa que se mantiene desde comienzos de 2026. El único segmento que logró superar la inflación fue el de los créditos hipotecarios.
El informe señaló que el crecimiento nominal registrado en julio no alcanzó para revertir la caída real del financiamiento.
"Volvemos a tener un mes con resultados reales negativos. El incremento que se mostró el mes pasado no se pudo consolidar como una nueva tendencia y se mantiene en el corriente año un sendero bajista. Los préstamos comerciales tampoco aportaron crecimientos reales y solamente los hipotecarios quebraron la barrera de la inflación", afirmó Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.
El estudio también indicó que las entidades financieras concentran actualmente sus esfuerzos en la refinanciación de clientes y en la recuperación de préstamos en mora, en lugar de impulsar nuevas colocaciones de crédito.
Los créditos personales registraron un crecimiento nominal del 1,3% durante julio y alcanzaron un stock de $21,5 billones.
Sin embargo, al descontar la inflación, la cartera mostró una caída del 0,7% mensual y del 5,4% interanual.
Desde First Capital Group señalaron que ya son diez meses consecutivos en los que esta línea de préstamos no consigue crecer por encima de la inflación.
"Los esfuerzos de los acreedores se vuelcan en recuperar y refinanciar a los deudores morosos antes que a alentar el avance comercial", explicó la consultora.
Uno de los datos más relevantes del informe fue el comportamiento de las tarjetas de crédito.
El saldo financiado cayó 1,7% nominal durante julio y cerró el mes en $24,8 billones. En términos reales, la contracción alcanzó el 3,7% mensual y el 9,8% interanual, convirtiéndose en uno de los segmentos con peor desempeño.
Según Guillermo Barbero, la caída no responde únicamente al efecto de la inflación.
"Los pagos superaron a los nuevos consumos financiados. Los usuarios no encuentran incentivos a endeudarse ante la baja de la inflación esperada y los acreedores se muestran muy prudentes al determinar nuevos límites de crédito", sostuvo.

Las tarjetas de crédito registraron una caída real del 3,7% mensual y del 9,8% interanual.
El financiamiento prendario mostró un crecimiento nominal de apenas 0,3%, hasta alcanzar un stock de $6,3 billones.
No obstante, en términos reales registró una baja del 1,7% mensual y del 6,7% interanual.
El informe atribuyó este comportamiento tanto a la moderación de la demanda como a la escasa dinámica de la oferta crediticia.
Los especialistas indicaron que las expectativas de menores precios e impuestos en el futuro continúan postergando decisiones de compra, mientras que las condiciones financieras actuales todavía no logran impulsar nuevas operaciones.
El segmento de créditos hipotecarios, incluidas las líneas ajustadas por UVA, volvió a diferenciarse del resto del mercado.
El stock creció 4,3% nominal durante julio y alcanzó los $8,2 billones, equivalente a un incremento del 2,3% real mensual y del 43,7% interanual.
"Por segundo mes consecutivo observamos una recuperación de las colocaciones hipotecarias, llegando a incrementos nominales similares a los observados durante 2025. Las expectativas de una inflación más baja impulsan la demanda, aunque el sistema aún debe resolver el desafío de conseguir nuevas fuentes de fondeo para sostener este crecimiento", explicó Barbero.
Mientras el financiamiento en pesos continúa perdiendo dinamismo, el crédito en dólares mantiene una tendencia de crecimiento.
Durante julio, el stock de préstamos en moneda extranjera alcanzó los u$s24.829 millones, con un incremento del 4,7% mensual y del 45,1% interanual.
Más del 75% corresponde a préstamos comerciales, que crecieron 5,3% en el mes.
El informe también destacó que el financiamiento en dólares mediante tarjetas de crédito aumentó 4,9% mensual, impulsado por un mayor consumo en el exterior y por compras realizadas en plataformas internacionales.
En tanto, los créditos prendarios en dólares alcanzaron los u$s1.383 millones, con una suba del 2,1% mensual y del 47% interanual.
Los datos de First Capital Group muestran que el mercado crediticio continúa dividido entre dos realidades. Mientras el financiamiento en pesos mantiene una tendencia descendente, afectado por la cautela de las entidades financieras y la menor demanda de endeudamiento, los créditos hipotecarios y el financiamiento en dólares continúan expandiéndose y muestran un comportamiento distinto al resto de las líneas de crédito.
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