Una semana después de impartir justicia en la final del Mundial 2026 entre la Selección Argentina y España, el árbitro esloveno Slavko Vinčić anunció su retiro a los 46 años, cerrando una extensa carrera internacional.

Apenas siete días después de haber dirigido la final del Mundial 2026 disputada en territorio estadounidense, Slavko Vinčić comunicó su retiro del arbitraje profesional a los 46 años. La Asociación de Fútbol de Eslovenia confirmó la noticia mediante un comunicado en su página web, destacando que el juez de Maribor concluyó "oficialmente su histórica carrera arbitral en la cima del mundo".
El árbitro esloveno fue el primer juez de su país en dirigir una final mundialista, consolidando su estatus como uno de los mejores árbitros de la historia del fútbol. Más allá de la definición por el título máximo, Vinčić estuvo a cargo de otros tres encuentros durante la Copa del Mundo: el empate 1-1 entre Brasil y Marruecos en la fase de grupos, la victoria 2-1 de Argelia frente a Jordania, y el triunfo 2-0 de México ante Ecuador en octavos de final, donde expulsó a Piero Hincapié.
Durante su regreso a Eslovenia tras la competición, Vinčić fue agasajado con varios reconocimientos. La Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (IFFHS) lo proclamó como el mejor árbitro del torneo, mientras que en Italia recibió el prestigioso Premio Giulio Campanati, consolidando su legado en el fútbol mundial.
Su trayectoria internacional comenzó en 2010 y lo llevó a dirigir encuentros de máxima relevancia, incluyendo las semifinales de la Nations League 2023 entre España e Italia, y la final de la Champions League 2024 entre Real Madrid y Borussia Dortmund. Sin embargo, su desempeño en la final mundialista generó controversias que ensombrecieron su retiro.
Aunque Vinčić fue galardonado como el mejor árbitro del torneo, su actuación en la definición entre Argentina y España despertó fuertes críticas, principalmente desde territorio argentino. El juez repartió cuatro tarjetas amarillas durante el encuentro, todas dirigidas a futbolistas de la Selección: Leandro Paredes, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Alexis Mac Allister. En contraste, España no recibió ninguna amonestación pese a momentos de juego violento.
La jugada que más complicaciones generó para la Albiceleste fue la expulsión de Enzo Fernández. Aunque la falta fue de características violentas y fuera de tiempo, lo cuestionado por Lionel Messi y sus compañeros fue la primera amonestación que recibió el volante por protestar. Esta decisión dejó a Argentina con desventaja numérica cuando ya enfrentaba dificultades para dominar el balón.
Más allá de las controversias deportivas, la carrera de Vinčić estuvo marcada por un hecho delictivo que data de 2020. El árbitro fue arrestado en una cabaña ubicada en Bijeljina, Bosnia y Herzegovina, cuando la Policía realizaba un operativo contra redes de prostitución y tráfico de estupefacientes.
En el lugar de su detención, las autoridades descubrieron a nueve mujeres, 26 hombres, 14 paquetes de cocaína, 10 armas de fuego, tres chalecos antibalas y más de 10 mil euros en efectivo. Vinčić negó rotundamente cualquier vinculación con esas actividades criminales, alegando que había sido invitado a almorzar, lo cual definió como "su mayor error". Aseguró que estaba sentado en una mesa cuando irrumpieron los efectivos policiales.
Según revelaron fuentes cercanas al caso, Vinčić compartía la mesa con Tijana Maksimovic, presunta líder de la red de prostitución, lo que lo vinculó formalmente a la causa. La Federación de Fútbol de Eslovenia respaldó al árbitro considerando lo ocurrido como un "malentendido" e interpretó que estaba "en el sitio equivocado en el momento inadecuado". Esta postura permitió que continuara siendo designado en eventos deportivos de importancia, incluso después del incidente.
Vinčić cierra su extensa carrera como árbitro internacional con la dirección de una final mundialista, algo que muchos jueces sueñan experimentar. Sin embargo, su despedida quedará asociada tanto a los reconocimientos recibidos como a las críticas surgidas desde Argentina por su desempeño en el encuentro decisivo. El silbato del esloveno de 46 años suena por última vez en el fútbol profesional.