Sin operaciones en el mercado financiero argentino, el dólar oficial se mantiene en $1470 y $1520. El blue y paralelos registran máximas históricas tras meses de volatilidad.

El domingo 26 de julio no registró operaciones en el mercado financiero argentino. Sin embargo, los últimos precios disponibles del viernes —el último día hábil de la semana— mantienen las cotizaciones de dólares paralelos en niveles elevados, con el blue superando ampliamente al dólar oficial y los segmentos bursátiles consolidando una tendencia de presión sobre la moneda local.
El dólar oficial cerró la semana con una brecha significativa respecto a sus variantes paralelas. En el Banco Nación, el último cierre hábil registró $1470 para compra y $1520 para venta. Esta cotización representa el piso establecido por las autoridades monetarias y refleja relativa estabilidad tras meses de oscilaciones.
En el segmento informal, el dólar blue cotizó a $1498,65 para compra y $1545 para venta en el último cierre de operaciones. La diferencia de más de $25 con respecto al oficial evidencia la persistente desconfianza en el peso argentino y la demanda de divisas fuera del circuito bancario regulado.
Los dólares de tipo financiero completaron la semana con máximas significativas. El dólar MEP cerró a $1531,70, mientras que el dólar CCL alcanzó $1599,68, el nivel más alto entre todas las variantes analizadas. Estas cotizaciones reflejan operaciones de inversores institucionales que buscan dolarizar portafolios o saldar pasivos en moneda extranjera.
Desde la eliminación del cepo cambiario implementada por las autoridades económicas, los ciudadanos y empresas tienen la posibilidad de adquirir dólares a través de home banking en las entidades financieras autorizadas. Este acceso directo desde plataformas digitales ha modernizado el proceso de compra de divisas, aunque la brecha con el dólar blue persiste como indicador de desconfianza en la estabilidad de la moneda local.
Más allá de las cotizaciones cambiarias, los datos de inflación difundidos por el INDEC evidencian la persistente presión de precios en la economía argentina. La inflación de junio fue del 1,9%, manteniendo la trayectoria mensual de aumentos significativos. Este indicador mensual es relevante porque influye en las decisiones de compra de divisas: a mayor inflación, mayor demanda de dólares como resguardo de valor.
Acumulado el primer semestre del año, la inflación llega a 16,8%, cifra que duplica las expectativas originales de las autoridades económicas. A nivel interanual, el incremento alcanza 33,5%, lo que significa que los precios se han multiplicado aproximadamente a un tercio de su valor hace doce meses.
El análisis sectorial del INDEC muestra que los mayores aumentos se concentran en tres rubros específicos: Recreación y Cultura, Vivienda y Salud. Estos segmentos reflejan tanto la depreciation del peso como los aumentos de costos en servicios esenciales y no esenciales. La presión en vivienda y salud impacta directamente en los hogares argentinos, mientras que el segmento de recreación y cultura evidencia aumentos en servicios y entretenimiento.
La combinación de inflación elevada, brecha cambiaria persistente y cotizaciones de dólares paralelos al alza configura un panorama de desafíos económicos para las próximas semanas. Los analistas aguardan la próxima semana hábil para evaluar si las cotizaciones se mantienen estables o si hay nuevos movimientos en respuesta a condiciones macroeconómicas y externos.