Los hospitales cordobeses registran un aumento de casos de bebés recién nacidos con Síndrome de Abstinencia. Expertos alertan sobre las consecuencias del consumo de sustancias durante el embarazo.

Los establecimientos de salud de Córdoba registran un aumento en la cantidad de bebés recién nacidos diagnosticados con Síndrome de Abstinencia, una condición clínica que genera preocupación en el sector sanitario provincial y que pone en evidencia los efectos que el consumo de sustancias durante el embarazo tiene en la salud neonatal. El fenómeno, que afecta directamente a los recién nacidos en sus primeros días de vida, requiere atención médica especializada y plantea interrogantes sobre cómo prevenir y abordar esta problemática desde la salud pública.
El Síndrome de Abstinencia neonatal (NAS, por sus siglas en inglés) es un conjunto de síntomas que se presentan en bebés recién nacidos cuando han estado expuestos a sustancias adictivas durante la gestación, principalmente a través del consumo materno. Esta condición se manifiesta poco después del nacimiento, generalmente en las primeras horas o días de vida, cuando el neonato deja de recibir la sustancia a través del cordón umbilical y comienza a experimentar síntomas de privación.
Los síntomas del síndrome incluyen irritabilidad excesiva, llanto persistente, problemas para dormir, tremores, convulsiones en casos más graves, dificultades para alimentarse, fiebre, sudoración y en algunos casos problemas respiratorios. Estos síntomas pueden variar en intensidad dependiendo del tipo de sustancia a la que estuvo expuesto el bebé, la cantidad consumida por la madre durante el embarazo y el tiempo de exposición prenatal.
Las principales sustancias asociadas con el Síndrome de Abstinencia neonatal incluyen opioides —tanto los prescritos legalmente como los ilícitos—, alcohol, benzodiazepinas y otras drogas de abuso. En los últimos años, la epidemia global de consumo de opioides ha incrementado notablemente los casos de NAS a nivel internacional, y esta tendencia se refleja también en contextos locales como el de Córdoba.
El consumo materno de estas sustancias durante el embarazo atraviesa la placenta y afecta el desarrollo del sistema nervioso del feto. Cuando el bebé nace, se produce una disrupción abrupta en la exposición a estas sustancias, lo que desencadena el síndrome. La gravedad de los síntomas depende del tipo y la dosis de la sustancia, así como del trimestre durante el cual ocurrió la exposición.
El Síndrome de Abstinencia neonatal no solo afecta el bienestar inmediato del bebé, sino que también puede tener consecuencias a largo plazo en su desarrollo. Los recién nacidos afectados requieren hospitalización prolongada, monitoreo constante y en muchos casos tratamiento farmacológico para aliviar los síntomas y evitar complicaciones graves. El costo sanitario y emocional que representa el aumento de estos casos es significativo tanto para los sistemas de salud como para las familias involucradas.
Además de los síntomas de corto plazo, existe evidencia científica que sugiere que la exposición prenatal a sustancias adictivas puede afectar el neurodesarrollo a largo plazo, aumentando el riesgo de problemas cognitivos, del comportamiento y del aprendizaje en etapas posteriores de la infancia.
El aumento de casos en Córdoba representa un desafío para las maternidades y unidades de cuidados intensivos neonatos (UCIN) de la provincia. Estos centros deben estar preparados para diagnosticar rápidamente el síndrome, evaluar su gravedad y aplicar protocolos de tratamiento que pueden incluir medicamentos para reducir los síntomas, apoyo nutricional especializado y cuidados de enfermería intensivos.
La gestión de estos casos también implica la coordinación entre equipos obstetétricos, pediatras neonatólogos, profesionales de salud mental y trabajadores sociales, ya que muchas madres que atraviesan situaciones de consumo de sustancias requieren apoyo integral y acceso a programas de tratamiento y rehabilitación.
Aunque los establecimientos de salud cordobeses reportan un incremento en los diagnósticos de Síndrome de Abstinencia neonatal, la información específica sobre la cantidad exacta de casos, las sustancias más frecuentemente implicadas y los hospitales más afectados aún está en fase de análisis y documentación. Este aumento refleja tanto una mayor sensibilidad de detección por parte de los profesionales como una realidad de consumo de sustancias en la población gestante que merece atención pública urgente.
Ante este panorama, autoridades sanitarias y profesionales del sector coinciden en la necesidad de fortalecer estrategias de prevención, acceso a programas de tratamiento del consumo de sustancias para mujeres en edad reproductiva, educación sobre los riesgos del consumo durante el embarazo y mejora de la detección temprana. También es fundamental garantizar que todas las maternidades cuenten con protocolos estandarizados para diagnosticar y tratar adecuadamente el Síndrome de Abstinencia neonatal.
La provincia de Córdoba, como otras jurisdicciones del país, enfrenta la necesidad de abordar esta problemática desde una perspectiva integral que combine salud pública, atención sanitaria especializada y políticas sociales orientadas a reducir el consumo de sustancias en la población vulnerable, particularmente en mujeres gestantes.