El Servicio Meteorológico Nacional emitió alerta amarilla en Mendoza por nevadas en la cordillera del Valle de Uco, con acumulados entre 20 y 40 centímetros. También hay alertas en 6 provincias.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla por inclemencias climáticas que afectarán la cordillera mendocina durante las próximas horas, especialmente en la zona del Valle de Uco. La medida, que abarca los departamentos de San Carlos y Tunuyán, responde a un sistema de precipitaciones que traerá nieve en sectores elevados y lluvia en zonas de menor altura. Se espera un acumulado de entre 20 y 40 centímetros de nieve, con posibilidad de ser superado puntualmente en algunos sectores de la montaña.
La zona cordillerana del Valle de Uco es la más crítica dentro del territorio mendocino. Durante la jornada se esperan nevadas de intensidad variable que comenzarán a afectar principalmente las áreas más altas de la región. Los acumulados más significativos se concentrarán en la franja montañosa, donde las precipitaciones caerán completamente en forma de nieve debido a las temperaturas más bajas que imperan en esa zona.
En las localidades de menor elevación del Valle de Uco, las precipitaciones adoptarán diferentes formas según la altitud: en algunos puntos habrá lluvia pura, mientras que en otros sectores intermedios se registrará una mezcla de agua y nieve. Esta variabilidad es característica de los sistemas frontales que afectan la región en esta época del año.
Mendoza no es la única provincia bajo vigilancia meteorológica en esta ocasión. El SMN también emitió alertas de nivel naranja (un grado de mayor severidad que el amarillo) para Córdoba, La Pampa, Entre Ríos, Santa Fe y Río Negro. Estas provincias enfrentan condiciones climáticas igualmente críticas que justifican una mayor atención de las autoridades locales y la población.
A su vez, se extendió el nivel amarillo a localidades de Buenos Aires, San Luis, San Juan, Catamarca, Corrientes y Chaco. El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) también se encuentra bajo esta clasificación de alerta, lo que indica que el sistema de precipitaciones de alcance continental afecta múltiples regiones del país de manera simultánea.
La alerta amarilla implica que existe riesgo meteorológico relevante para la población; no es una situación inmediata de emergencia, pero requiere atención y precauciones básicas. El nivel naranja, por su parte, denota un riesgo significativamente mayor y demanda que las autoridades locales adopten medidas preventivas más activas. Ambas categorías funcionan como alertas tempranas para que ciudadanos, organismos de seguridad y servicios de emergencia se preparen adecuadamente.
En el caso específico de Mendoza, la alerta amarilla sugiere que los habitantes de la cordillera y zonas aledañas deben estar atentos a la evolución del clima, evitar viajes innecesarios por rutas de montaña durante las nevadas y garantizar que sus hogares y vehículos estén preparados para condiciones invernales.
Lo que distingue este evento meteorológico es su extensión geográfica. No se trata de un fenómeno localizado en Mendoza, sino de un sistema de frentes que está impactando simultáneamente en buena parte del territorio nacional. Las provincias del centro y noreste del país, junto con zonas de Cuyo, experimentarán diferentes intensidades de precipitación durante las próximas horas.
Esta amplitud territorial refleja la importancia de un sistema frontal relevante, típico de los cambios estacionales en el Cono Sur. El SMN mantiene vigilancia continua sobre esta situación y es probable que actualice o modifique sus alertas conforme el sistema avance y se tengan datos más precisos sobre su comportamiento real.