El Servicio Meteorológico Nacional emitió alerta amarilla por frío extremo en 13 provincias, con foco en Buenos Aires. Niños y mayores de 65 años en riesgo.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla por frío extremo que abarca 13 provincias del país, con especial énfasis en la región del AMBA y distintas zonas del interior. La medida se activa en respuesta a las condiciones climáticas esperadas y busca alertar a la población vulnerable sobre los riesgos de exposición a temperaturas extremadamente bajas.
La alerta abarca territorios estratégicos y densamente poblados. En la zona metropolitana, se extiende por el AMBA, exceptuando la zona costera y el suroeste. Hacia el litoral, incluye el sureste de Entre Ríos. En la región oeste y noroeste, la medida alcanza el norte de La Pampa, noroeste de Neuquén, Mendoza, San Luis, y las zonas sur y oeste de Córdoba. Más al norte, cubre San Juan, La Rioja, Catamarca, Tucumán, el límite entre Salta-Catamarca y Salta-Tucumán, y el sureste de Jujuy.
Esta distribución geográfica evidencia que el fenómeno no es localizado sino que afecta de manera simultánea a regiones con características climáticas distintas, desde zonas de llanura hasta cordilleranas.
El SMN identifica tres grupos especialmente vulnerables a los efectos del frío extremo: niños, personas mayores de 65 años y personas con enfermedades crónicas. Estos sectores requieren atención especial durante episodios de temperaturas bajas prolongadas, ya que sus organismos tienen menor capacidad de regulación térmica o presentan condiciones preexistentes que pueden agravarse.
Las autoridades sanitarias suelen reforzar recomendaciones dirigidas a cuidadores y familiares de estos grupos, con énfasis en el acceso a calefacción adecuada, ropa de abrigo suficiente y, en casos extremos, derivación a centros de asistencia social.
El Servicio Meteorológico Nacional establece sus alertas meteorológicas mediante un análisis comparativo riguroso. Para emitir una alerta amarilla, naranja o roja, compara las temperaturas pronosticadas con los registros históricos de cada zona específica. Este método permite contextualizar el fenómeno climático en la realidad local, evitando generalizaciones que no reflejen la verdadera magnitud de la amenaza.
El nivel de alerta varía según dos factores clave: la intensidad del frío y la duración esperada del fenómeno. Un episodio de temperaturas bajas pero breve puede ameritar una alerta amarilla, mientras que si las proyecciones indican mayor profundidad térmica o extensión temporal, el sistema puede escalar a alerta naranja o roja, señalizando riesgo extremo.
Argentina experimenta episodios de frío extremo regularmente durante los meses invernales (junio a agosto), aunque también pueden presentarse fuera de esta ventana, especialmente en zonas altas o con continentalidad marcada. La alerta emitida el 13 de septiembre de 2026 representa una situación atípica para la época primaveral, lo que subraya la necesidad de preparación anticipada.
Históricamente, las olas de frío han causado trastornos en servicios esenciales, interrupciones de transporte y problemas de salud pública en grupos vulnerables. Por eso la emisión de alertas tempranas es un instrumento clave para reducir riesgos.
Se espera que el SMN continúe monitoreando la evolución del sistema meteorológico y actualice el nivel de alerta según corresponda. Organismos de protección civil y salud pública suelen activar protocolos de respuesta ante estas alertas, coordinando con gobiernos locales, hospitales y organismos de asistencia social.
Para la población en general, la recomendación es mantenerse atento a los boletines oficiales del SMN y evitar exposiciones prolongadas a temperaturas bajas sin protección. En caso de síntomas de hipotermia o congelamiento, se aconseja buscar asistencia médica de inmediato.